- Lunes próximo emitirán reporte sobre la situación del país
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La mortalidad materno-infantil, los derechos humanos, las obligaciones internacionales y la libertad de expresión y opinión, formarán parte del núcleo de un informe que el lunes próximo presentará Amnistía Internacional respecto a Nicaragua.
Una delegación de Amnistía Internacional, encabezada por Kate Gilmore, está en Nicaragua reuniéndose con diversos representantes del país, para recoger información que será incluida en un informe.
Gilmore dijo ayer que una de las prioridades para la organización es encontrar una respuesta a la penalización del aborto terapéutico.
Hasta ayer, Amnistía Internacional seguía esperando una confirmación de parte del presidente Daniel Ortega, para acordar una reunión.
“Nuestro objetivo es entender la situación en Nicaragua, en relación con la mortalidad materna. Hemos pasado una semana analizando e investigando sobre el sistema de salud para las mujeres, el bienestar de las mujeres y niños durante los embarazos”, dijo Gilmore tras un encuentro con el presidente de la Comisión de Justicia y Asuntos Jurídicos de la Asamblea Nacional, José Pallais, y el jefe de la bancada del Partido Liberal Constitucionalista, Ramón González.
Gilmore añadió que los datos oficiales que brinde el Poder Ejecutivo a Amnistía Internacional podrían solucionar eventuales malentendidos.
Amnistía Internacional podría incluir, en su informe del lunes, una petición para despenalizar el aborto terapéutico.
“Cuando publiquemos nuestro reporte, el lunes, tal vez recomendemos eso, mientras tanto estamos revisando información. Una cosa que preocupa es que estamos encontrando a gente que no puede hablar libremente cuando están en desacuerdo”, precisó Gilmore.
De acuerdo con Gilmore, en el campo y en la ciudad, así como entre representantes de diversas ramas profesionales, han recibido informes de que en Nicaragua existe temor para expresar opiniones divergentes en torno a la penalización del aborto terapéutico.
“Estamos muy preocupados porque hay doctores en desacuerdo, enfermeras, madres, defensores de los derechos humanos en desacuerdo, pero están con miedo de ser castigados por expresarse en desacuerdo (con la penalización del aborto terapéutico)”, indicó Gilmore.
“Si estás con miedo de expresar tu desacuerdo por ser castigado, no estamos en una sociedad libre. Hemos escuchado de diferentes profesionales, de diferentes activistas, de personas de la capital, de las zonas rurales, de periodistas, abogados, políticos, doctores, un mensaje en común: los espacios y oportunidades de libertad de expresión, que es un derecho universal, está disminuyendo. Esto nos preocupa enormemente”, afirmó.
El diputado Pallais señaló que en el encuentro los representantes de Amnistía Internacional centraron sus dudas en torno al futuro de la penalización del aborto terapéutico.
En la reunión se abordó, en general, el respeto a los derechos humanos.