Pese a que el Gobierno del presidente Daniel Ortega dice tener más interés por reducir la pobreza en el país, no lo hará, sino que por el contrario, al terminar su período la pobreza se habrá profundizado más.
El economista Néstor Avendaño realizó un estudio sobre el cumplimiento de las promesas de campaña de los gobiernos locales y del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional. Dicha investigación fue organizada por el Instituto para el Desarrollo y la Democracia (Ipade).
Avendaño pronosticó que la pobreza se profundizará porque el crecimiento de la economía en los últimos años ha sido escaso y se prevé que este año sea nulo.
“Hay que fortalecer más la certidumbre en el inversionista, porque uno crece vía inversión y para invertir más creo que hay que fortalecer el proceso democrático”, expresó el economista.
Otra de las razones, por la cual la pobreza aumentará con este Gobierno, es que la cooperación internacional se ha reducido significativamente, a causa de las cuestionadas elecciones de noviembre del 2008.
Recientemente se canceló el desembolso de 64 millones de dólares de la Cuenta Reto del Milenio y aún no se sabe si el Grupo de Apoyo Presupuestario cancelará definitivamente el desembolso retenido, de 63 millones de dólares, a causa de las elecciones.
PROMESAS EN EL AIRE
El análisis de Avendaño incluyó la treintena de promesas que hizo Ortega cuando era candidato a la Presidencia, de las cuales más de la mitad no ha cumplido y difícilmente cumplirá.
Entre las promesas de la campaña de Ortega no se ha cumplido el supuesto mecanismo que se iba a establecer para que las remesas llegaran al país sin costo alguno, ya que el Gobierno supuestamente iba a asumir el cargo por las transferencias.
Tampoco se ha cumplido la asignación de los impuestos liberados del pago de la deuda externa hacia el gasto en reducción de la pobreza.
Asimismo, no se ha hecho la revisión y reestructuración de la deuda de los pequeños y medianos productores, ni se ha transformado la producción del monocultivo al multicultivo.
La construcción “masiva” de viviendas populares es otro punto sin resolver, pues el año pasado el programa insigne del Gobierno, “Casas para el Pueblo”, construyó apenas unas 400 casas de interés social.
“Conforme pasa el tiempo el Gobierno se aleja más de cumplir esas promesas. Al Gobierno prácticamente le falta año y medio de funcionamiento electoral, lo demás es político”, opinó Avendaño.
PANORAMA OSCURO
El economista considera que además de la crisis económica mundial, los problemas de gobernabilidad están afectando la economía de Nicaragua.
Dijo que según sus cálculos el desempleo abierto ronda el 12 por ciento de la población económicamente activa, y no un seis por ciento como dice el Ministerio del Trabajo.
Para reducir la pobreza, dijo, se necesita que el país crezca al menos un ocho por ciento anual.
“Pero lo que más me preocupa es que el Gobierno no hace planes para contrarrestar los efectos negativos que estamos viendo”, sostuvo.