- Cartas al Director
Responsabilidad
“Hasta que quienes ocupan puestos de responsabilidad no acepten cuestionarse con valentía su modo de administrar el poder y de procurar el bienestar de sus pueblos, será difícil imaginar que se pueda progresar verdaderamente hacia la paz”.
Usurpadores del voto
A siete meses de haberse efectuados las elecciones municipales de 2008, muchos nicaragüenses consideran que fue un error político que el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), el Movimiento Vamos con Eduardo (MVCE) y la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN ) asumieran los cargos como concejales en las Alcaldías producto del fraude electoral. Eso significó certificar el cargo al alcalde fraudulento y usurpador, Alexis Argüello, el cual no tiene ninguna autoridad moral dentro del municipio porque en democracia el poder es emanado por el pueblo, quien es el que puede conceder autoridad y poder. Es decir, que en los municipios donde se cometió el fraude, la autoridad y el poder fueron usurpados y el pueblo debe desconocer como autoridad edilicia al alcalde designado por el CSE y reclamar el voto usurpado.
Estos usurpadores del poder son una vergüenza nacional e internacional, no tienen autoridad moral para permanecer en el cargo porque son señalados por la población como piñateros de votos. Además, estaban claros que las elecciones municipales no podían ser limpias y transparentes porque las perdían y el fraude se da al no permitir los magistrados CSE acreditar a los observadores nacionales e internacionales y a la compra de conciencias en los Consejos Electorales Departamentales (CED) y los Concejos Electorales Municipales (CEM).
Los funcionarios honestos, en el caso de mi persona, fuimos destituidos del cargo como Presidente del CEM-El Viejo, por mis principios democráticos y por el deseo de realizar elecciones limpias y transparentes y por no prestarme al fraude electoral.
Las consecuencias del fraude se están viendo siete meses después de realizadas las elecciones municipales porque el Gobierno de Daniel Ortega no tuvo voluntad política para resolver la crisis del fraude electoral y realizar un recuento de votos en las alcaldías cuyos resultados son cuestionados, por lo cual se ha perdido la cooperación; si no se aclara el fraude, el país perderá la cooperación y credibilidad de la comunidad donante.
La Cuenta Reto del Milenio (CRM) decidió suspender definitivamente el desembolso de 65 millones de dólares en cooperación destinados a mejorar la infraestructura vial de León y Chinandega, porque la comunidad donante le está exigiendo voluntad política al Gobierno de Ortega Saavedra para resolver la crisis del fraude electoral, de lo contrario la ayuda económica se marchará, lo que significaría más desempleo, más pobreza, más desigualdad social y la probabilidad de una crisis social en Nicaragua.
La única salida que se ve a esta crisis es realizar un recuento de votos en las alcaldías cuyos resultados han sido cuestionados, reformar la Ley Electoral, elegir nuevas autoridades electorales y garantizar a los nicaragüenses y a la comunidad donante que las elecciones nacionales del año 2011 serán limpias y transparentes.
No debemos permitir que nuestros municipios sean gobernados por alcaldes fraudulentos y usurpadores, algunos con cuentas pendientes con la justicia con presunciones penales, administrativas y civiles.
Cruz Roberto Navarro Sánchez
Transacciones oscuras
Si el Diario de los nicaragüenses, LA PRENSA, no hubiera denunciado esa transacción misteriosa mediante la cual el Consejo Directivo del INSS autorizó la compra de los Laboratorios Ramos, sin ningún estudio de factibilidad técnico-económico que lo justificara, pagando por equipos obsoletos sobrevalorados la cantidad de 3.1 millones de dólares, recurriendo a las reservas técnicas del Fondo de Pensiones de jubilación de los trabajadores nicaragüenses, todo hubiera quedado en el mayor misterio.
La conexión existente entre el contralor colegiado Luis Ángel Montenegro Espinoza y su hermano Eddy Montenegro Espinoza, director de la Oficina de Adquisiciones del INSS hasta hace pocos días, también fue revelada por la investigación de los periodistas de este medio independiente. Los resultados de la auditoría especial ordenada por la CGR ya sabemos que intentarán justificar lo injustificable, pero al menos se conocerá con mayor detalle esta transacción inverosímil. Por decencia, debiera de inhibirse Luis Ángel Montenegro.
Róger Oporta Balladares
Integración regional
Muy lógico el análisis del doctor Emilio Álvarez Montalván, en su artículo “Una cuestión de geopolítica” publicado el pasado 10 de junio. Por el personalismo de los caudillos el proceso de integración centroamericana camina a paso de tortuga. Es pretencioso, por decir lo menos, que Ortega Saavedra pretenda compararse con Arias. Lamentablemente, Costa Rica ha sido un obstáculo histórico a la integración del istmo; actúa igual que hizo Gran Bretaña con la integración europea, pero ante el avance del proceso, no le quedó más remedio que unirse a la UE.
Si Centroamérica consolida el proceso, Costa Rica tendrá que buscar cómo integrarse, porque no se va a quedar fuera de un mercado tan importante. La política es mala consejera de la economía.
Silvio Avilez Gallo
Realidades actuales
La fábrica alemana de automóviles Mercedes Benz compró a Chrysler. No pudo resolver sus problemas y salió de ella, casi regalándola. La BMW había adquirido a Land Rover y Range Rover, pero al no poder resolver sus problemas, las vendió por un dólar. Ahora, el Gobierno de Estados Unidos, que ni siquiera logra manejar bien el correo (por lo que surgieron FedEx y DHL) asegura a los contribuyentes que con su dinero va a arreglar las empresas automotrices. ¡Buena suerte! Es indicativo de la cultura contemporánea que los socialistas del continente se reúnen en Antigua, Guatemala. Allí se hubieran sentido a gusto el fascista Mussolini, secretario del Partido Socialista italiano, y también Hitler, fundador del Socialismo Nacionalista (nazismo) alemán. El socialismo es una ideología totalitaria fracasada en la práctica y jamás apoyada por teoría económica alguna. Es parasitaria porque para poder asignar recursos tiene que utilizar los precios del mundo capitalista. Eso significa que los socialistas están a favor de un sistema económico que ninguno ha descrito y que propone privar a las personas de sus derechos “por el bien de la sociedad”, según lo entiende la élite política que detenta el poder. ¿Cómo se le podría llamar a alguien que está a favor de un sistema de organización económico-social que ni siquiera Marx explicó?
Los adoradores del Estado creen en la leyenda que los funcionarios públicos —la élite burocrática que llamamos gobierno— son abnegados servidores que subordinan sus intereses individuales a los intereses sociales. Quienes endiosan al Estado creen que “el gobierno”, aunque no tenga la menor experiencia en negocios tan complicados como manejar bancos o fabricar automóviles, sabe cómo hacerlo bien. Invariablemente recomiendan más regulaciones sin reparar que éstas abundan; creen que el problema es encontrar gente capaz que sepa regular. Piensan que el regulador, por definición, posee más y mejores conocimientos que los regulados. Pero la realidad nos demuestra que los regulados terminan por capturar a los reguladores, pues éstos no se han ganado sus puestos en competencia por conocimientos y dependen de los regulados para que se los enseñen. Y hablando de regular, ¿quién regula a los reguladores?
Leonard Gilroy, de Reason Foundation, compara a Texas con California: Texas, francamente pro-desarrollo, facilita las iniciativas, mientras California todo lo estorba, lo reglamenta, lo burocratiza, emitiendo redundantes leyes y requisitos que inducen a empresas a mudarse a otro estado. El año pasado, en Texas se crearon 70 por ciento de los nuevos empleos en Estados Unidos, mientras que en California aumenta el desempleo y el déficit fiscal. La historia económica de Estados Unidos contradice el mito de que la deflación causa depresión. Entre 1789 y 1913 hubo deflación, pero el crecimiento real fue ejemplar y, más recientemente, en China hubo deflación con un crecimiento real de 7,6 por ciento anual del PIB entre 1998 y 2001.
Manuel F. Ayau Cordón