- Cartas al Director
Talento y sabiduría
“Es una enorme desgracia no tener ta-
lento para hablar bien, ni la sabiduría necesaria para cerrar la boca”.
Cuenta “Retro” del Milenio
Tenía que suceder en este malhadado y pobre país, tan castigado aparentemente como el antiguo Israel por apartarse del buen camino trazado por Yahvé. El Gobierno le echa la culpa como siempre al imperio en lugar de reconocer su propia ineptitud y torpeza. Pareciera que estamos gobernados por un mandador de hacienda que no tiene ni idea de política, economía y mucho menos discreción diplomática.
Son un poco más de 60 millones de dólares los que perdemos, que se traducen en tres carreteras, una de ellas la más importante el trecho Izapa, Managua, y más de 5,000 empleos perdidos y otros muchos daños a los agricultores, campesinos y propietarios de parcelas cultivables y legalización de propiedades. En realidad el daño no es sólo cuantitativamente material, sino sobre todo estructural de futuro, pues este programa de la Cuenta del Milenio era un proyecto piloto experimental que ya había logrado mucho éxito, de manera que de aplicarse adecuadamente a diversas zonas del país: Norte, Costa Atlántica y Río San Juan, incluyendo lagos, empujaría en forma relativamente rápida y sobre todo barata, unos 300 ó 400 millones digamos 500 millones más el desarrollo precipitado y transformativo de Nicaragua.
Por desgracia no fue así. Como siempre el gobierno del Frente Sandinista le echa la culpa a los Estados Unidos comparando al presidente Obama con Reagan, lo que es totalmente injusto como ya han señalado muchos observadores. El problema, para nuestra desgracia, es que el Gobierno no puede echarse para atrás ni que quisiera, porque comprende que sería el fin. Si reconociera el fraude como debería, si fuera un gobierno honesto y leal a los principios de gobernabilidad y transparencia tendría que reconocer que perdió las elecciones municipales, en particular en las cabeceras departamentales más importantes del país como son Managua y León y otras, para prácticamente renunciar a la legitimidad que pretenden poseer. Pero como esto no puede hacerlo, el pueblo tiene que soportar las consecuencias de esas decisiones infortunadas y seguir viviendo en el pasado y en la pobreza. Por otro lado —y de esto se aprovecha el Gobierno— el pueblo sabe que nadie quiere volver a la violencia, sobre todo después de una guerra que tanta destrucción trajo al país. Destrucción y atraso. Algo, sin embargo, habrá que hacer para sobreponernos a esta difícil situación.
Carlos Chamorro Coronel
Suspensión de ayuda
Felicito al Diario de los Nicaragüenses, LA PRENSA por mantenernos informados de las noticias nacionales e internacionales. La decisión de EE.UU. de suspender la ayuda (correspondiente a la Cuenta Reto del Milenio) al gobierno de Daniel Ortega fue la más acertada en ocasión del gigantesco fraude electoral de las recién pasadas elecciones municipales.
Insto a los demás donantes a sancionar a Ortega Saavedra de la misma manera que lo hizo EE.UU., al mismo tiempo solicito a los opositores de Ortega Saavedra a unirse y buscar otra vía no gubernamental para gestionar y ejecutar los fondos de los donantes.
Juan Rosales
Amenaza de hambruna
La hambruna que amenaza a Nicaragua ya se siente en la zona norte del país, la que sería beneficiada con una segunda Cuenta Reto del Milenio, de 175 millones de dólares, pero ya no se llevará a cabo por el fraude electoral de noviembre del 2008. Los estudios elaborados por la FAO y el PMA indican que Nicaragua es uno de los cinco países donde la hambruna se manifestará con mayor intensidad, sin que al gobierno de Daniel Ortega Saavedra le preocupen los sufrimientos y privaciones que afectarán a millones de nicaragüenses, incluidos muchos de sus seguidores.
El rumbo aventurero y confrontativo seguido por Ortega Saavedra es porque observa la pasividad de los nicaragüenses, que en silencio soportan tantas canalladas, incluidos los fraudes electorales, sin que se produzcan las movilizaciones populares de protestas enérgicas contra tal estado de cosas.
¿Será esto por la ausencia de un dirigente carismático en las filas de la oposición política al FSLN?
Heriberto Carrillo Santana
SOS de productores
Los productores ganaderos de Nicaragua verdaderamente están clamando auxilio. Ninguno de los productos sacados de las unidades de producción llamadas fincas son valorados y pagados a precios justos. Con el precio de la leche no se alcanza para cubrir los altos costos que poseen los insumos tales como tratamientos para el ganado, alambres para cercas, mano de obra, entre otros.
En lo que respecta a la producción de carne, el escenario es igual, los mataderos del país pagan el kilo como si se tratase de carne de cerdo y las programaciones de matanza te hacen esperar largo tiempo para darte la oportunidad de entregar los animales.
Creo que hoy en día la ganadería es de los negocios menos rentables y el que requiere más sacrificio y dedicación, gracias a Dios tenemos la suerte de que el ganadero no quiere dejar de ser ganadero, porque si ellos no tuviesen tanto amor a lo que hacen y que siempre han hecho dejaríamos de degustar el delicioso queso, la riquísima crema, el café con leche en el desayuno, la fantástica carne asada y todos los manjares que son subproductos de la digna ganadería.
Larry Martínez Maltez
Estrés laboral
Desde hace un par de meses me he sentido motivado a escribir este artículo, considerando la incertidumbre de desempleo, inestabilidad laboral, violación a los derechos laborales y humanos que enfrenta la clase trabajadora nicaragüense.
Lo anterior ha traído como resultado que nuestros trabajadores sean contaminados por una de las pandemias más fatales del siglo XXI como es el estrés laboral.
El desempleo es un factor decisivo que conduce a las personas a manifestar trastornos como la depresión, ansiedad o adicciones. La ingesta desmedida de alcohol y otras sustancias son frecuentes en personas desocupadas. Es una manera de expresar el estado de estrés que se ha instalado en su vida.
Un trabajador extremadamente estresado como resultado de la inestabilidad laboral, la violación a sus derechos laborales y humanos, se puede manifestar de varias formas: el cansancio emocional es la actitud más clara, evidente y común en casi todos los casos. Los trabajadores no responden a la demanda laboral y generalmente se encuentra irritable y deprimido. Los problemas internos entre las empresas, instituciones públicas y el trabajador pueden ser uno de los factores que genera un trabajador cansado. La inestabilidad laboral y la violación a sus derechos en el ámbito laboral ponen en riesgo el orden y la capacidad de rendimiento de todo trabajador.
El estrés en el entorno laboral es un problema creciente con un costo personal, social y económico muy importante. Cuando la demanda del ambiente laboral es excesiva frente a la capacidad que el trabajador tiene para resolverlo, se van a desarrollar una serie de reacciones y desequilibrios fisiológicos en el trabajador llamado “estrés laboral”, que incluye una serie de reacciones emocionales negativas (desagradables), de las cuales las más importantes son: la ansiedad, la ira y la depresión.
La psicóloga social Cristina Maslach analizó el estrés laboral como una “sobrecarga emocional” con manifestaciones mentales: reflejadas en sentimientos de vacío, agotamiento, fracaso, impotencia, baja autoestima y pobre realización personal. Es frecuente apreciar nerviosismo, inquietud, dificultad para la concentración y una baja tolerancia a la frustración, con comportamiento paranoides y/o agresivos hacia los clientes, compañeros y la propia familia. Manifestaciones físicas: cefaleas, insomnio, algias osteomusculares, alteraciones gastrointestinales, taquicardia, etc. Manifestaciones conductuales: predominio de conductas adictivas y evitativas, consumo aumentado de café, alcohol, fármacos y drogas ilegales, ausentismo laboral, bajo rendimiento personal, distanciamiento afectivo de los clientes y compañeros, frecuentes conflictos interpersonales en el ámbito del trabajo y dentro de la propia familia.
En cualquiera de las manifestaciones del estrés laboral se generan: tensión, ansiedad, miedo, depresión, hostilidad abierta o encubierta. Esto afecta en definitiva la calidad de las tareas/servicios, se deteriora el trabajo institucional, se potencia la insatisfacción, incrementa el ausentismo, la rotación, así como el agotamiento sobre todo, representa una amenaza para la salud de nuestros trabajadores y como consecuencia para la salud de nuestra sociedad.
Álvaro Leiva Sánchez