- Barco francés recuperó ayer restos de otros seis pasajeros del vuelo AF447
El hallazgo de seis nuevas víctimas del accidente del Airbus de Air France en el Océano Atlántico dio ayer nuevas esperanzas a las autoridades brasileñas para proseguir con la búsqueda, por el tiempo que sea necesario.
Los seis cadáveres fueron retirados ayer del mar por el navío anfibio francés Mistral, que aún no se los ha entregado a las autoridades brasileñas, encargadas de la identificación de las víctimas.
Con el hallazgo suman 50 los cadáveres recuperados de las aguas, de los 228 ocupantes que llevaba el vuelo AF447 accidentado el pasado 31 de mayo.
Las autoridades brasileñas dijeron ayer que los equipos de rescate están preparados para prolongar la búsqueda hasta el día 25 por lo menos, aunque evaluarán la conveniencia de seguir con los trabajos cada dos días desde el próximo miércoles. No obstante, los militares ya admitieron que es muy difícil recuperar los 178 cuerpos que aún no han sido hallados doce días después de la tragedia.
El brigadier Ramón Cardoso, jefe del Departamento de Control del Espacio Aéreo de la Fuerza Aérea Brasileña, explicó en rueda de prensa que es posible encontrar restos del aparato y cadáveres veinte días después de la tragedia, aunque admitió la posibilidad de continuar más tiempo.
“Sólo cuando no haya ninguna posibilidad de encontrar cuerpos y despojos, entonces cerraremos (las búsquedas). Estará determinado por posiciones técnicas y la posibilidad de encontrar más cuerpos”, relató el militar.
AUTOPSIAS
La mayoría de los cadáveres encontrados están siendo analizados en laboratorio, ya sea en el archipiélago de Fernando de Noronha, lugar habitado más próximo a la tragedia, o en Recife, donde se están completando las autopsias.
En Recife se encuentran los primeros 16 cadáveres y hoy serían trasladados otros 20 cuerpos de Fernando de Noronha, base insular en la que permanecerán otros cinco cadáveres ya recuperados, además de los tres que se hallaron el jueves y que llegarán hoy sábado, según detalló el representante militar.
TRAS LA CAJA NEGRA
En tanto, dos barcos y un submarino francés acotaron ayer la búsqueda de la caja negra a un área de 70 kilómetros de radio a partir del punto exacto en el que el avión de Air France realizó su último contacto, con el envío de un mensaje automático que comunicaba un fallo técnico.
El área de la búsqueda es una zona remota en el centro del Atlántico, a 1,300 kilómetros de la costa de Brasil y con profundidades de cerca de 3,500 metros.
Si no se consigue encontrar la caja negra, la investigación dependerá del estudio de los restos hallados flotando en el mar, que podrían servir para averiguar si el avión explotó en el aire o si cayó entero al Atlántico. Parte de esos restos, entre ellos asientos y máscaras de oxígeno, llegaron ayer en barco a Recife donde fueron mostrados a la prensa por los militares.