GINEBRA/AFP
La Organización Mundial de la Salud (OMS), que decretó el jueves la alerta máxima por la pandemia de gripe porcina, intentaba ayer tranquilizar a los países afectados, asegurando que el mundo puede afrontar al virus A (H1N1), que contaminó a unas 30,000 personas.
“Ninguna pandemia anterior fue detectada tan pronto ni vigilada tan de cerca, en tiempo real, desde el comienzo”, explicó la directora de la OMS, Margaret Chan.
Esta organización se esforzó durante los últimos días en preparar a los países para evitar un pánico desproporcionado, según Chan, debido al carácter todavía “moderado” del virus que provocó la muerte de 145 personas en 74 países afectados.
Según un portavoz de la OMS, en los países muy afectados como Estados Unidos, donde el virus afectó a 13,217 personas, el anuncio no debería desembocar en medidas muy diferentes de las que ya han sido adoptadas.
En “países en transición”, como Chile, Australia y Gran Bretaña, donde se registraron los primeros casos de contagio local, las autoridades podrían verse obligadas paradójicamente a “reducir los esfuerzos” de detección del mal, para concentrar su atención en el tratamiento de los pacientes contaminados por el virus.
Finalmente, en los países donde el virus todavía no fue detectado, los gobiernos podrían tomar medidas de confinamiento avanzado, que podrían incluir cuarentenas.
Ayer, un día después del anuncio de la primera pandemia de gripe en 40 años, varios gobiernos manifestaban calma y determinación.
México, el segundo país más afectado del mundo (6,241 casos), decidió mantener su alerta declarada varias semanas después de la primera aparición del A (H1N1).