CORRESPONSAL / MADRIZ
El delegado departamental del Ministerio de Gobernación en Madriz, Randolf Acuña Villarreyna, fue aparentemente sancionado por la dirigencia nacional de su partido, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), al ser separado de su cargo, el cual se encontraba entregando la tarde del jueves en la ciudad de Somoto.
Al parecer, su destitución fue decidida por la primera dama Rosario Murillo, a quien supuestamente le fueron enviadas unas fotos y videos donde Acuña Villarreyna aparece liderando la toma del hospital Juan Antonio Brenes Palacios de la ciudad de Somoto, junto a los Consejos del Poder Ciudadano (CPC), pretendiendo con esto acabar con el paro de labores que mantenía un grupo de trabajadores de ese centro.
Sin embargo, en las fotos y videos, algunas en poder de LA PRENSA, los que realmente se encontraban (el pasado viernes 5 de junio) en el interior del hospital somoteño era un grupo de jóvenes plenamente identificados por la mayoría de la población como integrantes de las pandillas y había muy pocas personas pertenecientes a los CPC.
Estas acciones habrían molestado a la Primera Dama, quien la noche del mismo viernes 5 de junio al parecer ordenó a las estructuras del Frente Sandinista del departamento de Madriz, la destitución del funcionario.
CUESTIONAN A POLICÍA
Durante la toma del hospital de la ciudad de Somoto, varios trabajadores de la salud, entre ellas dos enfermeras, resultaron lesionadas en los altercados que se dieron y hasta la labor de la Policía fue fuertemente cuestionada por la población somoteña, ya que no hizo presencia para tomar control y resolver el problema.
Hasta ayer se desconocía quién estaba sustituyendo al delegado de Gobernación, quien recibió el apoyo de los nueve alcaldes de Madriz y de los Consejos del Poder Ciudadano, y hasta de un comunicador de un medio oficialista de televisión local que se dedicó a atacar a LA PRENSA y algunas radios que dieron a conocer de la destitución.
A pesar de todo este problema, la mayoría de la población somoteña reconoce que el señor Randolf Acuña Villarreyna fue uno de los pocos funcionarios sandinistas que se mostraron muy accesibles a la población, ya que siempre atendía en su oficina a toda persona que así se lo solicitaba.
También con los periodistas mantuvo excelentes relaciones, a tal punto que siempre estaba presto a brindar algún tipo de información.
Además se le reconoce sus buenas gestiones al frente del Ministerio de Gobernación, al garantizar dos veces al año la recaudación de alimentos para los reos del Sistema Penitenciario de la ciudad de Estelí.
A la vez ayudaba a los jóvenes con problemas sociales al conseguir plazas de trabajo y becas de estudios de carreras técnicas.