- Cartas al Director
Violencia
“La violencia es el miedo a los ideales de
los demás”.
Revolución y privación
En Venezuela se está dando un proceso de lucha de clases de baja intensidad. Bajo los pretextos de propiedad social, se han expropiado grandes haciendas de ganado en plena producción y otras donde se cultivaban granos básicos. Dos años después no queda ni una sola res y los campos están abandonados, por lo que podrían cantarles aquella canción: “Cuatro milpas tan sólo han quedado, de aquel rancho que era mío… ”. En las ciudades, los terrenos donde no hay construcciones los destinan a viviendas sociales, sin indemnizar a ningún propietario, lo que constituye una confiscación con el disfraz de expropiación por razones de interés social.
Igual suerte han corrido las empresas procesadoras de alimentos, con el resultado de que los supermercados y mercados populares no pueden ni siquiera comercializar los productos de consumo diario. Ese Socialismo del Siglo XXI con los petrodólares se está extendiendo a Bolivia, Ecuador, Honduras y Nicaragua. Esto significa más privaciones para nuestro pueblo.
Fanor Cortés Lara
Traición a la Patria
Los PL arnoldistas hablan de reingeniería después que perdieron la inteligencia y se aprovechó Daniel Ortega para sacar ventaja al pacto. Los comentarios que con acierto y conocimientos de causa hace el vocero del PLI, Guillermo Miranda en un artículo publicado en LA PRENSA del pasado 4 de mayo de los corrientes bajo el título “El Estado soy yo y qué”, despeja las dudas y conjeturas que se hacen, referente a quien es el culpable por la falta de unidad de los liberales. El PLC arnoldista está acorralado por el pacto y los compromisos de Alemán para conseguir el perdón de la CSJ. Ningún magistrado sandinista firmó la sentencia del perdón, y el magistrado Rafael Solís, asesor de Ortega, dio su voto razonado contra Alemán. El señor Miranda sostiene que esa reingeniería de que hablan los PLC es mentira, y medias verdades, para engañar al pueblo. José Rizo, si hubiese tenido independencia y amor a su país, hubiera aceptado la propuesta de Montealegre, y si tampoco no hubiera renunciado a su candidatura, ahora fuera el presidente de Nicaragua. Esto pone de manifiesto que para los PLC arnoldistas vale más una onza de lealtad, que tonelada de inteligencia, “por eso la perdieron”, y para los que recibieron prebendas esto los hizo tomar su decisión, que es preferible traicionar a la Patria, antes que dejar de ser leales al amo. La desesperación de los arnoldistas ante el rechazo de sus bases los hace desvariar. A estas alturas, ¿quién les va a creer si están desacreditados?
Los PLC arnoldistas, si en realidad sintieran remordimiento de conciencia, por la traición a la democracia y al pueblo, deberían estar de rodillas y no clavar la puñalada de las reformas para el continuismo en el poder.
Luis Solórzano
Ballet folclórico
Ronald Abud es el más brillante expositor del ballet folclórico nicaragüense, lo que demuestra con sus magníficas ejecutorias y facultades, con su dedicación de por vida a ese arte que le fascina y siente con delirio, que subyuga por la vibración de los bellos ritmos de las danzarinas. Es la gran pasión de su ser, que con gran talento y especial dedicación lleva en las profundidades de su corazón, a fin de transmitirnos a plenitud el espectacular deleite de esas danzas llenas de armonías encantadoras, de sin igual placer que asombra por la inmensa alegría que desborda de entusiasmo y deja los corazones saturados de bellas emociones, vibrantes de armonías encantadoras.
Es su obra maestra lograda por su constante esfuerzo y eterna dedicación a la calistenia de sus danzarinas, corregir defectos y buscar posiciones armoniosas para así lograr la perfección de sus hermosas actuaciones; visualizar los encantos maravillosos de sus rítmicas danzas, en la ondulación de sus cuerpos embriagados por el ambiente de la música, que provocan esas grandes emociones en todos los espectadores que las aplauden con frenético entusiasmo, y ese sagrado delirio que dulcifica las emociones y que llevan los recuerdos intensamente saturados por la contemplación de esas danzarinas de sin igual encantamiento.
Esas bellas balletistas que quisieran volar con todo entusiasmo y grandes ilusiones al infinito, montadas en su pegaso de oro para conquistar la gloria, con ese ritmo encantador de sus danzas llenas de belleza y su deslumbrante colorido, para sentir en la expresión del sentimiento lo más sublime del corazón humano. La danza es la hija luminosa de la pasión por el arte y el amor, que fascina y que deja en los corazones el deleite de sus bellas ejecuciones que penetran intensamente en lo sublime de los sentimientos. En ese arrobamiento fascinante en derroche de simpatía y admiración, es el motivo que mueve sus voluntades para buscar con delirio la superación de ese arte radioso y vivificante que asombra y maravilla por su derroche de embriagantes emociones, y que deseamos volverlo a ver y aplaudirle frenéticamente, siempre que hagan una nueva presentación en el Teatro Nacional Rubén Darío para esas armoniosas y magníficas balletistas, y muy especialmente a su genial creador y director con Ronald Abud, hijo dilecto de la ciudad de Diriamba.
César Anzoátegui
Aclaración
En el suplemento Aquí Entre Nos, de ayer, se publicó un reportaje sobre la gripe A en los colegios, por error se dijo que el colegio Rayito de Sol había suspendido clases por casos de gripe A, cuando en realidad el colegio afectado es el Rayito de Gloria. Ofrecemos disculpa al colegio y a nuestros lectores.
El editor