- En Jalapa, con más de 62 mil habitantes, sólo hay 28 policías, por lo que están en desventaja frente a delincuentes
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CORRESPONSAL/NUEVA SEGOVIA
Jalapa es uno de los municipios más grandes de Nueva Segovia, con 629 kilómetros cuadrados de territorio, 130 kilómetros de frontera con Honduras, 104 comunidades y 62 mil 187 habitantes. Pero sólo tiene 28 efectivos policiales con una sola patrulla y en mal estado.
Tanto el alcalde del municipio, Orlando Zeledón, como el jefe de la Policía, subcomisionado Nixon Morán, reconocieron este lunes frente a la jefatura departamental y la primera comisionada Aminta Granera, directora de la Policía Nacional, que están en total desventaja frente a la delincuencia.
William Balladares, secretario del Concejo de Jalapa, dijo que su municipio tiene 92 centros escolares de primaria y secundaria y hay 119 expendios de licor, relacionados casi todos a los delitos diarios de drogadicción y robos.
En el período de enero a mayo del presente año, la Policía registró en Jalapa 245 delitos, en su mayoría contra las personas y la propiedad.
El jefe policial en el municipio reconoció la efectividad de la organización comunitaria en los siete comités de Prevención Social del Delito y la Mesa de Convivencia y Seguridad Ciudadana, además de la contratación de siete policías voluntarios que han contribuido a una mayor efectividad del trabajo policial.
PROSTITUCIÓN EN FRONTERA
Fernando López, Alcalde de Dipilto, municipio con amplia frontera con Honduras y un puesto fronterizo (Las Manos) vulnerable al contrabando y tráfico de armas y drogas, expresó su preocupación por la proliferación de la prostitución de jóvenes mujeres que esperan a su paso a los “furgoneros”.
López demandó un reclusorio o algo similar para el rescate de esas jóvenes “comerciantes de sexo”, y por otro lado el acompañamiento de la Comisaría de la Mujer en los procesos para minimizar el abuso sexual; se comprometió al pago de dos policías voluntarios y la asignación de una moto.
Los alcaldes de Quilalí, Ciudad Antigua, El Jícaro y Ocotal, entre otras cosas demandaron el ataque a los expendios de drogas, recursos humanos y vehículos para sus delegaciones.
HAY QUE “APALANCARSE”
“No venimos a resolver los problemas, sino a buscar un punto de partida de coordinación con la comunidad, para reducir la brecha entre el avance acelerado de la criminalidad y la capacidad real de presupuesto y recursos de la Policía Nacional”, respondió la Directora Nacional de dicha institución, primera comisionada Aminta Granera.
Manifestó que una de las líneas es solicitar el apoyo de los alcaldes, para la contratación de al menos 600 policías voluntarios en el país y las coordinaciones con los rectores de las universidades, para que los estudiantes de Derecho, Psicología, Sociología, entre otros, ejerzan trabajo social en las delegaciones, mientras los policías profesionales fortalecen las áreas de investigación y patrullaje.
La jefa policial prometió para los próximos días tres motos para la Policía de Nueva Segovia, de las cuales una irá a Jalapa.
“No podemos exigir más presupuesto del que tenemos y estamos obligados a apalancarnos con la sociedad civil, para reducir o detener esa brecha peligrosa creciente de la criminalidad en Nicaragua”, insistió Granera.