Ayer por la tarde el cementerio de Ciudad Sandino se miró abarrotado por familiares y amistades que dieron el último adiós a Edgar Francisco López López, de 18 años, a quien supuestamente le quitó la vida Mario Antonio Silva González, guarda de seguridad de residencial Santa Eduviges.
La tragedia ocurrió el martes a las 4:30 p.m., cuando López en su moto salió de la zona residencial donde acostumbraba visitar a su novia varias veces al día. Al parecer “el guarda de seguridad se ponía molesto por estar levantándose a cada momento a levantar la aguja y darle pasada a mi hijo”, indicó Jazmina López, madre de la víctima.
“Mi hijo murió por un escopetazo en el pecho estando montado en su moto, este asesino es vecino mío y lo conocía desde pequeño, él mismo vivía diciendo que era agresivo y ha tenido antecedentes en su trabajo, pero nadie lo denunció”, dijo.
Agregó que el vigilante ya había amenazado a su vástago desde el sábado, cuando estuvo en dicho lugar en una fiesta en casa de su novia, y ya le había gritado: “Vas a ver lo que va a pasar el día menos pensado”.
Manifestó la angustiada madre que la Policía llegó a tiempo a rescatar al vigilante de manos de la población, que iba a lincharlo.