- Nicaragua y Honduras proponen revocar vieja resolución, pero EE.UU. pide apertura democrática
La OEA no alcanzó ayer un consenso sobre el posible reintegro de Cuba al organismo, y creó un grupo de trabajo para tratar de conciliar las posiciones encontradas antes de la Asamblea General de la semana entrante en Honduras.
Durante la reunión del Consejo Permanente de este miércoles, Honduras y Nicaragua propusieron sendas resoluciones para revocar la medida que en 1962 apartó a Cuba de la OEA, pero Estados Unidos presentó otra en la que pide se discuta con la isla su retorno luego de que muestre apertura democrática.
“Se establece un grupo de trabajo abierto a todas las delegaciones para continuar considerando los proyectos de resolución presentados”, anunció el presidente del Consejo Permanente, el canadiense Graeme Clark, antes de declarar aprobada la moción.
La primera reunión del grupo de trabajo para tratar de conciliar las posiciones se realizará esta mañana en Washington, a menos de una semana de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), que se desarrollará del 2 al 3 de junio en San Pedro Sula.
La propuesta de Honduras buscaba “revocar la Resolución VI de la Octava Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores”, que sesionando en Uruguay en 1962 decidió excluir a Cuba de la OEA por su sistema marxista, según la propuesta presentada por el país centroamericano.
Nicaragua, por su parte, dijo que hace 47 años se “cometió una injusticia histórica contra Cuba y es necesario corregirla y repararla revocando la resolución VI en la próxima Asamblea” en Honduras, dijo el embajador nicaragüense, Denis Moncada.
EE.UU. RESPALDA REINGRESO
Pero Estados Unidos propuso su propia resolución en la que “respalda” a los países que buscan “el reintegro de Cuba al sistema interamericano”, pero destacó que el mismo debe concordar “con los compromisos y valores de la Carta de la OEA, la Carta Democrática Interamericana y otros”, según el documento.
El embajador estadounidense, Héctor Morales, reiteró la postura de su país: “Esperamos el día en que Cuba se nos una como miembro activo, con su compromiso de respetar las libertades, derechos humanos y elecciones democráticas”.
Venezuela apoyó la propuesta de Nicaragua, al igual que el resto de los miembros de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba).