Roger Federer cortó la racha de victorias de Rafael Nadal. (LA PRENSA/AFP/Pedro Armestre)

Por fin lo venció

Federer a Nadal [doap_box title=»Suelto a placer» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] El suizo jugó suelto, a placer, sabiendo de sus opciones. Acabó con seis saques directos y resolviendo el partido a la segunda oportunidad, una dulce, aunque minúscula venganza de la final del Abierto de Australia este año, de las tres últimas de Roland Garros, y sobre […]

  • Federer a Nadal
[doap_box title=»Suelto a placer» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

El suizo jugó suelto, a placer, sabiendo de sus opciones. Acabó con seis saques directos y resolviendo el partido a la segunda oportunidad, una dulce, aunque minúscula venganza de la final del Abierto de Australia este año, de las tres últimas de Roland Garros, y sobre todo de la de Wimbledon del 2008.

Federer acorta así su déficit en los enfrentamientos contra Nadal, todavía con 13-7 para el español, 9-2 en polvo de ladrillo y 11-5 en finales.

[/doap_box]

La final soñada se convirtió en el final del purgatorio para el suizo Roger Federer, quien con una victoria por 6-4 y 6-4 sobre el español Rafael Nadal en la lucha por el título del Mutua Madrileña Madrid Open, abrió su esperanzas para intentar el único Grand Slam que le falta, Roland Garros.

Federer se impuso a Nadal en una hora y 25 minutos sin ceder una sola vez su servicio. Contó para ello con la altitud de Madrid, que favoreció su fenomenal servicio, y una serie de golpes que había mantenido guardados hasta las rondas finales, una excepcional dejada y la derecha, que entró en picada esta vez sobre el revés de Nadal.

“Tengo cartas guardadas y esperan su momento”, había advertido Federer, quien lloró sin consuelo en la final del Abierto de Australia y hoy lució la mejor de sus sonrisas.

Nadal no perdía sobre polvo de ladrillo desde la segunda ronda del torneo de Roma, el 7 de mayo del pasado año, contra su compatriota Juan Carlos Ferrero. Desde entonces había encadenado 33 triunfos consecutivos sobre arcilla.

Federer cortó ayer esa racha, como también fue capaz de quebrar, en la final de Hamburgo de 2007, el récord mundial de 81 victorias seguidas sobre tierra, al imponerse al español por primera vez sobre polvo.

“Federer ha sido superior a mí. La pista le favorecía, porque está muy rápida para él, y se ha merecido la victoria. A mí me ha faltado agresividad, pero él ha estado muy fino. Jugando así es muy difícil pararle”, dijo Nadal.

“No me favorece haber jugado cuatro horas en semifinales, pero no sé si incluso estando en perfectas condiciones hubiera podido pararle en esta cancha tan rápida”, añadió Rafael Nadal.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí