- Ante los Ángeles hoy a las 2:10 p.m.
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Ver Infografia > Después de dos espectaculares trabajos que obligaron un vistazo a la historia del pitcheo en Texas y con su electrizante repertorio funcionando de nuevo al máximo, Vicente Padilla ha vuelto a capturar la atención de todos, mientras exorciza el fantasma de la inconsistencia que lo tenía atenazado.
Primero dejó en un hit durante ocho innings a los Marineros y, aunque no ganó, quedó constancia del recital ofrecido. Luego le repitió la dosis a los Medias Blancas en siete episodios, en una victoria 7-1, para convertirse en el primer tirador de los Rangers en realizar dos faenas de ese calibre de forma consecutiva.
¿Cómo le irá hoy (2:10 p.m.) ante los Ángeles, un equipo muy explosivo y también muy ambicioso, que intenta destronar a los Rangers de la cima en el sector Oeste? A lo mejor nadie espera que los mantenga sin pronunciar palabra, como lo hizo con Seattle y Chicago, pero qué tremendo sería ver que Padilla extienda su dominio.
Luego de reducir a sus oponentes a sólo dos cañonazos y dos carreras —una sucia— en sus últimos 15 episodios, mientras consigue marca de 1-0 y 0.60 en efectividad, Padilla vive su mejor momento en la actual campaña. Su pretensión ahora es prolongar esta dominante etapa.
Padilla le hará frente a una batería que aun sin Vladimir Guerrero es lo suficientemente violenta. Bobby Abreu, Gary Matthews Jr., Howie Kendrick, Kendry Morales y Juan Rivera son los artilleros de más peligro, sin subestimar a Reggie Willits y Maicer Izturis.
Y si a eso se agrega que los Ángeles van a recurrir a quien ha sido su lanzador más consistente en los últimos años —como es John Lacky—, el grado de dificultad se incrementa. Sin embargo, Vicente espera mantenerse a flote y sostener a Texas en la cúspide, en medio de esta sorprendente temporada.
Nadie pide que Padilla reduzca a un hit la ofensiva de los Ángeles. Sólo deseamos que mantenga en la pelea a los Rangers, porque de las carreras ellos encargan. Si no, vean lo que han hecho en los últimos días, cuando han sacado una serie de partidos del bolsillo a base de metrallazos.