- Desde 2008 hasta abril del 2009 el mensaje ha llegado a más de 30 mil personas
CORRESPONSAL/NUEVA SEGOVIA
El Programa de Asistencia al Desminado en Centroamérica (PADCA-OEA) finalizó este lunes, con el tercer taller a niños multiplicadores voluntarios de la Campaña de Educación Preventiva Por una Nicaragua sin Minas, que capacitó a 40 estudiantes de la escuela de primaria Hérmenes Gómez, del municipio de Mozonte, Nueva Segovia.
El acto de clausura del taller, realizado en la escuela, fue presidido por Roberto Callahan, embajador de los Estados Unidos en Nicaragua; Carlos Orozco, coordinador regional del PADCA-OEA; Fermina Gómez, presidenta del Consejo de Ancianos de Mozonte; Carlos Alexander López, Alcalde, y el coronel Francisco Elías Henríquez Nacimiento, jefe de la Misión de Asistencia para la Remoción de Minas en Centroamérica (Marminca).
DOS DÍAS DE PREPARACIÓN
Después de dos días de preparación, los niños fueron dotados de camisas y cuadernos para transmitir el mensaje a la población y compañeros de escuelas, así como recopilar denuncias de la comunidad sobre presencia de artefactos explosivos, que deberán ser resueltas por el personal del PADCA-OEA en la localidad.
Orozco sostuvo que los líderes comunales, grupos de niños y maestros de las escuelas ubicadas en las áreas afectadas se convierten en fuentes de información para la ubicación, tanto de minas para su destrucción, como de sobrevivientes de los artefactos explosivos, que puedan beneficiarse con los componentes de rehabilitación y reinserción social.
Detalló que desde abril del 2008 a abril del 2009 la campaña ha llegado a más de 30 mil personas en 82 comunidades de cinco departamentos del territorio nacional.
“La meta de un país libre de minas se vislumbra ya en meses, sin embargo, depende del Gobierno, de los países donantes y contribuyentes concretar ese ideal, Nicaragua está a la vanguardia gracias a su decisiva acción contra las minas antipersonales y la OEA se siente honrada de haber contribuido en este empeño”, insistió Orozco.
APOYO EN MADRIZ
El embajador de los Estados Unidos, Robert Callahan, visitó este martes el Centro Educativo Oratorio Mamá Margarita, de la Fundación Padre Fabretto, de la ciudad de Somoto, Madriz, con el fin de constatar el uso que se está dando a los recursos financieros que el Gobierno de ese país destina a través del programa Alianzas para la Educación y la Salud (USAID).
Callahan recorrió las instalaciones del centro, que atiende a más de 360 niños pobres de entre 5 a 12 años de edad.
Elena Eduars Sam, coordinadora de la Educación de los Programas del Oratorio Mamá Margarita, presentó los logros alcanzados con la cooperación del Gobierno de los Estados Unidos.
El embajador Callahan dijo que su misión en Somoto fue presenciar el trabajo que en la Fundación Fabretto están haciendo con muchos niños de varias edades, “quizás es el trabajo más importante que se está haciendo con la educación de los menores”, expresó Callahan.