El brillo de Padilla

[email protected] Un día después de su mejor presentación desde que hizo su aterrizaje en Texas, aún no se disipaba el brillo exhibido por Vicente Padilla, mientras hundía a los Marineros en Seattle. Apelando al poder en sus disparos que objetivamente es su fundamento, Padilla neutralizó al equipo de mejor rendimiento en el sector Oeste de […]

[email protected]

Un día después de su mejor presentación desde que hizo su aterrizaje en Texas, aún no se disipaba el brillo exhibido por Vicente Padilla, mientras hundía a los Marineros en Seattle.

Apelando al poder en sus disparos que objetivamente es su fundamento, Padilla neutralizó al equipo de mejor rendimiento en el sector Oeste de la Liga Americana y ha entusiasmado a los seguidores de los Rangers, quienes se han tornado una amenaza cada vez más clara en esa misma División.

Padilla trabajó con una velocidad escalofriante. Su recta volvió a tocar 96 millas, mientras la hacía aterrizar en los contornos de la zona de strikes con una precisión de cirujano. Así que estaba fuerte y con comando en todos sus disparos.

“Estuvo fuera de serie. Eso es lo que nosotros necesitábamos. Envió todos sus pitcheos, movió la bola alrededor del home, cambió velocidades en el tiempo correcto y trabajó rápido. La clave fue tirar strikes en todas las partes del plato”, dijo Ron Washington, mánager de los Rangers.

¿Será posible ver más a menudo a este Vicente, es decir, al que recurre a su poder para imponer el orden, y no tanto al que trabaja a base de astucia, mezclando disparos, por ausencia de velocidad? No lo sabemos, aunque sea lo que muchos aquí deseamos.

“Si yo supiera qué es lo que me impide trabajar con consistencia, seguro que ya habría hecho la corrección. Lo que me queda es seguir trabajando duro para estar saludable todo el año”, me dijo Vicente cuando le hice una consulta al respecto.

De acuerdo con Jeff Wilson, del Dallas Morning News, el coach de pitcheo de los Rangers, Mike Maddux, hizo un ajuste en la mecánica de ejecución de Padilla, cuyo brazo se alejaba muy temprano del cuerpo al instante de soltar los lanzamientos y por tanto la transferencia no se hacía con la potencia deseada.

Quizá eso explica el regreso de la velocidad a su brazo en el partido de martes ante Seattle, pero el factor consistencia sigue siendo una asignatura pendiente para el derecho chinandegano, que estará en la colina de nuevo el domingo ante los Medias Blancas.

“Darren O’Day se llevó su primera victoria en las Grandes Ligas el martes. Pero sabía que el día realmente le pertenecía a Padilla”, escribió T. R. Sulivan, quien cubre a Texas para MLB.com.

Los Marineros también se percataron de ello. Ojalá suceda más a menudo.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí