- Reitera que sólo la Cruz Roja Internacional puede mediar con las FARC para nueva liberación
El presidente de Colombia Álvaro Uribe reiteró ayer su rechazo para que la senadora Piedad Córdoba medie en la liberación del cabo Pablo Emilio Moncayo, en manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) e insistió en que será la Cruz Roja Internacional la única reconocida por su Gobierno.
Uribe fue tajante: “Creo que lo que he dicho del tema es suficiente. Los señores de las FARC, los terroristas de las FARC nunca debieron secuestrar al compatriota Moncayo, que lleva once años en la tortura”.
La guerrilla de las FARC anunció a mediados de abril la liberación unilateral del militar, hijo del “profesor Moncayo” (Gustavo) el “caminante de la paz”, y que es uno de los 22 canjeables en su poder, y pidió a la senadora opositora Piedad Córdoba preparar la logística para su entrega.
“Ahora —prosiguió Uribe— quieren hacer un festín politiquero con la liberación del compatriota Moncayo. Las FARC no nos van a engañar, quieren montar una campaña política con la liberación gota a gota de los secuestrados y eso hay que denunciarlo”.
CAMPAÑA POLÍTICA
Para el presidente de Colombia no se puede hacer “del secuestro, de la tortura, una campaña política para que el terrorismo engañe a los colombianos”.
Agregó que “si van a liberar al compatriota Moncayo y a los otros secuestrados, les basta con decir los dejamos en tal parte y allá los recogerá la Cruz Roja Internacional y el Gobierno dará todas las facilidades” al organismo humanitario.
Uribe hizo estas declaraciones tras entrevistarse con el Papa Benedicto XVI en El Vaticano.
PIEZA “INDISPENSABLE”
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) consideraron “indispensable” la presencia de Córdoba, excluida por el Gobierno para recibir al cabo del ejército Pablo Emilio Moncayo.
En un comunicado divulgado por la Agencia de Noticias Nueva Colombia (ANNCOL), los rebeldes consideran “insuficiente” la presencia del Comité de la Cruz Roja Internacional (CICR) y la Iglesia católica.
La presencia de Córdoba en la puesta en libertad de Moncayo, rehén de esa guerrilla desde hace más de once años, es “garantía de transparencia en los operativos”.