- “Espero conseguir los 56 votos”,
A paso rápido en el parlamento, Edwin Castro respondió ayer con voz lenta que espera obtener este año los 56 votos para impulsar las reformas constitucionales que permitirían al presidente Daniel Ortega buscar la reelección en los comicios programados para el 2011.
Un día antes, el magistrado judicial Rafael Solís había dicho que sin reformas constitucionales, la Primera Dama Rosario Murillo se convertiría en la figura más potable para ser la candidata presidencial por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
Castro, coordinador de la bancada del FSLN en la Asamblea Nacional, dijo que él insiste en las reformas constitucionales.
“Yo sigo insistiendo en que se hagan las reformas (constitucionales)… este año, este año (es la meta)”, indicó Castro.
En Nicaragua las reformas constitucionales requieren del respaldo de 56 de los 92 diputados. El FSLN cuenta con 38 miembros en su bancada y es casi seguro que diez diputados más los apoyen en el proyecto que, según ellos, implantaría un régimen de gobierno semiparlamentario.
De esa forma, el FSLN tendría en la mano 48 votos y estaría a ocho de lograr el mínimo de 56. Otros dos legisladores estarían a punto de convertirse en los números 49 y 50 a favor del oficialismo.
“Esto no es un problema de confianza”, indicó Castro al referirse a la probabilidad de lograr este año las reformas constitucionales. “Es un problema de 56 votos y yo espero conseguirlos”, martilló el coordinador de la bancada del FSLN.
Desde el lunes diputados liberales de la Asamblea Nacional manifestaron, fuera de grabación, que el FSLN ya programó para agosto la introducción del proyecto de reformas, como parte de las celebraciones del treinta aniversario del derrocamiento de la dinastía somocista, en julio de 1979.
Castro no precisó ninguna fecha para tan importante acción. “Como decía Miguel Ángel Buonarroti cuando pintaba la Capilla Sixtina: ‘para cuando la termine’. Para cuando los tenga (los 56 votos, van las reformas)”, dijo Castro.
Se considera que Miguel Ángel Buonarroti duró cuatro años pintando sus famosas obras en la Capilla Sixtina, pero el FSLN no tiene tantos años para las reformas constitucionales, de hecho tiene pocos meses para que en el 2009 se aprueben los cambios a la Carta Magna en primera legislatura y que en 2010 pasen su segunda legislatura, para entrar en vigencia y permitir así al presidente Daniel Ortega buscar la reelección.
REUNIONES DE ALTO NIVEL
Ayer, fuentes liberales del parlamento dieron a conocer, extraoficialmente, que las comisiones de alto nivel entre el FSLN y el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) han mantenido pláticas y se han reunido previo a las polémicas elecciones municipales del 2008 (denunciadas como fraudulentas) y hasta febrero del 2009. Pero el PLC ha negado en todo momento que mantenga conversaciones con el FSLN en torno a las reformas.
El magistrado Solís sostuvo el lunes que desde agosto del 2008 se terminaron las pláticas bilaterales entre el FSLN y el PLC.
Las dos semanas de sesiones ordinarias que aprobó ayer la junta directiva del parlamento permitirán conocer de al menos otros dos diputados que pasarían a engrosar los intereses del FSLN, dijeron fuera de grabación fuentes liberales en la Asamblea Nacional.
CENIDH CRITICA A SOLÍS
Mientras, la presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, consideró que el magistrado sandinista Rafael Solís, al emitir criterios sobre las reformas constitucionales, “está violando la Ley Orgánica del Poder Judicial”, que establece que los magistrados no deben hacer política partidista, “y menos ser el vocero y confesar prácticamente un delito, cuando dice que él es uno de los autores de la reforma (constitucional)” .
Lo peor, según Núñez, es el hecho de que se ve como normal que un magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), “a quien se le paga con los impuestos del pueblo de Nicaragua para administrar justicia, se convierta en el vocero sin pudor de las más oscuras transacciones o negociaciones del gobierno de Daniel Ortega”.
La defensora de los derechos humanos externó que esto podría llegar a constituir prevaricato y dijo que con sus aseveraciones el magistrado Solís no sólo irrespeta al pueblo, sino que también irrespeta al Poder Judicial, así como su investidura.
“Pienso que ya nos estamos acostumbrando a ver esas cosas como normales, este magistrado se da el lujo no solamente de inmiscuirse en política, sino hasta cierto punto de incurrir en acciones que podrían (no puedo hacer afirmaciones categóricamente), constituir prevaricato”, sostuvo Núñez. Además, increpó a Solís a que si quiere ser asesor de la pareja presidencial, que deje la CSJ.
Las declaraciones de Solís, publicadas ayer —dijo Núñez— “hay que interpretarlas en su verdadera dimensión, porque prácticamente está como chantajeando a la clase política pactista, como quien dice: Si no reeligen a Daniel Ortega, ponemos algo peor”.
“Rafael Solís, como vocero del pacto, prácticamente está institucionalizando el establecimiento legal de una dinastía”, remarcó Núñez.