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Cuide su salud sin perder el control

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[doap_box title=»Alteran los ámbitos de la vida» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Para María Lourdes Ruiz, sicóloga y catedrática universitaria, la hipocondría afecta todas las áreas de la vida del individuo.

Pueden presentar deterioro social, laboral, familiar y económico. “No se relacionan con las demás personas porque siempre se sienten enfermas y viven en permanentes chequeos médicos. Es decir que las relaciones sociales están limitadas por las preocupaciones que el individuo tiene por su enfermedad y las demandas de tratamientos”.

ENFERMO IMAGINARIO

La sicóloga María Lourdes Ruiz indica que la hipocondría es una enfermedad por la que el paciente cree de forma infundada que padece alguna enfermedad grave.

Es una actitud que el individuo adopta ante las enfermedades. La persona hipocondríaca está constantemente sometida a un análisis minucioso y preocupado de sus funciones fisiológicas básicas, pensando en ellas como una fuente de segura enfermedad biológica.

La característica esencial de la hipocondría es la preocupación y el miedo a padecer, o la convicción de tener, una enfermedad grave, a partir de la interpretación personal de alguna sensación corporal u otro signo que aparezca en el cuerpo.

La persona que sufre de este trastorno puede alarmarse con la lectura o los comentarios de las enfermedades o con las noticias de que alguien se ha puesto enfermo o incluso por lo que observan en su propio cuerpo.

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Preocuparse por un buen estado de salud es una acción completamente normal, pero se torna en problema o trastorno mental cuando ésta se vuelve exagerada, infundada y se convierte en miedo, señala el médico internista Enrique Sánchez, director de Educación Médica del Hospital Metropolitano Vivian Pellas.

A criterio del doctor Sánchez, “una cosa es la preocupación natural por la salud, el temor a enfermarse y otra es el miedo irracional a tener una y otra enfermedad que hace que esa persona con cualquier cosa que escuche, vea o lea en los medios de comunicación piensa que tiene ese problema. Eso le puede suceder a una persona en alguna ocasión, pero se vuelve hipocondríaco cuando esta conducta o factor es repetitivo”.

Para el especialista hay preocupaciones válidas, pero cuando se vuelve un patrón de comportamiento repetitivo en una persona se habla de hipocondría. “El temor razonable es hacia un peligro real o potencial, pero que tenga suficiente probabilidad, pero el temor excesivo y enfermizo es aquel que es no real, no existente, cuyas probabilidades son muy bajas”.

Con más presencia en los años 70

Según el director de Educación Médica del Hospital Metropolitano Vivian Pellas, en la actualidad el problema de la hipocondría no es tan frecuente en el país. “Según mi experiencia clínica, este trastorno se daba más en las décadas de los setenta y ochenta, más precisamente después del terremoto del 72, porque es un trastorno de conducta repetitivo relacionado con el miedo”.

Añade que “curiosamente, a pesar de que la información ahora es más abierta y abundante, ha sido en el pasado cuando más casos de hipocondría se dio en el país”.

Características de hipocondría

María Lourdes Ruiz, sicóloga clínica y catedrática de la UNAN, considera que la característica sobresaliente en una persona que padece de hipocondría es la preocupación y el miedo excesivo a padecer una enfermedad. “También está convencido de tener una enfermedad grave a partir de la interpretación personal, cuando se ha presentado algún síntoma. Por ejemplo, cuando a la persona le duele el brazo o el pecho ya creen que tienen un padecimiento del corazón”, señala la sicóloga.

Nada los tranquiliza

Ruiz asegura que las personas que sufren dicho trastorno van de médico en médico, porque consideran que cada médico que visitan es un inexperto e incluso llegan a buscar ayuda de curanderos y pagar grandes sumas de dinero para ver si ésa es la solución a su problema de salud. “Esto conlleva a un deterioro en la relación médico paciente y hasta hay frustración en ambas partes”.

Según la sicóloga, quienes padecen de hipocondría pueden centrar su preocupación en uno o varios órganos o en una enfermedad en especial. “Las exploraciones físicas repetidas, las pruebas diagnósticas y las explicaciones del médico no consiguen aliviar la preocupación del paciente”.

Es decir que la preocupación sobre la enfermedad se convierte a menudo en la característica de la autopercepción del individuo. Es un tema reiterado de conversación sobre su enfermedad y cuando la persona está estresada responde con los mismos malestares. “Estos pacientes piensan que no reciben atención apropiada y les molestas que los manden a buscar ayuda mental”.

El origen

A juicio de la sicóloga María Lourdes Ruiz, este problema de conducta en muchos casos se debe a que el paciente ha sufrido enfermedades graves en su niñez o ha habido enfermedades graves en algunos miembros de su familia.

También se considera que es otra forma de llamar la atención de quienes le rodean. “Es una forma de ser tomado en cuenta y que siempre estén pendientes de ellos. Se olvidan que hay otras cosas más importantes en su quehacer cotidiano y ponen en primer lugar sus enfermedades”.

Otras veces se asocia a trastornos depresivos o de ansiedad y se les llaman trastornos somatomorfos.

¿Qué hacer?

La sicóloga recomienda que a las personas que padecen de hipocondría hay que hacerles ver que tienen grandes valores y virtudes. “Hacerles entender que también puede llamar la atención sacando a luz todas sus habilidades y sus capacidades”.

También debe dársele cariño y apoyo emocional, escucharlos, pero también hablar de las cosas buenas que posee.

Se deberá buscar terapias de apoyo para resaltar sus virtudes y habilidades.

Es importante que se lleven a lugares recreativos de esparcimiento y que también hagan manualidades que tengan un espacio especial para llenar tiempo. “Yo recomiendo que naden, pinten y bailen y que vean las capacidades que puedan desarrollar. Que den ese tiempo especial a otras personas”.

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