- Buscan a cómplices y vías de financiación
LA PAZ/ EFE
La investigación sobre la banda terrorista desarticulada en Bolivia, que al parecer planeaba un atentado contra el presidente Evo Morales, busca determinar las fuentes de financiación del grupo y sus posibles cómplices, afirmó ayer la Policía.
El comandante general de la Policía, Víctor Hugo Escobar, explicó en declaraciones a Efe que las indagaciones de la Fiscalía tienen por objeto encontrar otros involucrados, encubridores e incluso autores “intelectuales” de las actividades delictivas de la banda.
Otro de los objetivos es averiguar qué personas u organizaciones financiaban a los supuestos “mercenarios”, que, según Escobar, se alojaban en hoteles de cinco y cuatro estrellas y realizaban frecuentes desplazamientos.
En la madrugada del jueves, la Policía boliviana desmanteló un supuesto grupo internacional de terroristas en un operativo en la ciudad de Santa Cruz, donde tres de sus integrantes murieron abatidos en un tiroteo con los agentes.
LÍDER FUE ABATIDO
Uno de los fallecidos es Eduardo Rózsa Flores, nacido en Bolivia en 1960, de origen húngaro y con nacionalidad croata. Se le considera el líder del grupo, confirmó Escobar.
Los otros supuestos terroristas que murieron en el tiroteo, ocurrido en un céntrico hotel de Santa Cruz, son el irlandés Dwayer Michael Martin y el rumano Magyarosi Arpak.
En esa operación fueron detenidos además Mario Tadic, un ex militar boliviano de origen croata y el húngaro El d Tóásó, quienes fueron recluidos en dependencias de la Fiscalía de La Paz.
ARMAS DE GRUESO CALIBRE
Posteriormente, la Policía descubrió además, en un stand del recinto ferial de Santa Cruz, un arsenal de armas de grueso calibre, como fusiles y ametralladoras, miras telescópicas, silenciadores y explosivos, entre ellos del tipo C4, que no se encuentra en Bolivia.
El general Escobar explicó que el armamento encontrado es de fabricación extranjera y que incluso se hallaron en un refrigerador explosivos preparados para ser utilizados en “cualquier momento”.
El Ministerio Público incautó también documentos y una computadora portátil con datos que probarían que esta banda preparaba atentar contra el presidente de Bolivia y otras autoridades nacionales y departamentales.
MUCHAS INCÓGNITAS
El general Escobar dio a conocer que también se hallaron chalecos y carteles para vehículos con la palabra “prensa”, lo que hace pensar que los miembros de la banda se habrían hecho pasar por periodistas en algún momento o, al menos, pretendían hacerlo. La banda tendría además datos sobre seguimientos a las caravanas de Morales y sus ministros a recientes actos públicos.
“¿Qué es lo que hacía? (la banda), ¿buscaba desestabilizar nuestro país?, ¿buscaba a gente solvente?, ¿chantajeaban?, ¿trabajaban a sueldo? Éstas son las incógnitas que deberá resolver la investigación”, apuntó Escobar.