- Comerciantes dicen que este año fue “palmado”
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Ver Infografia > Las ventas no fueron buenas ni en los mercados ni en los balnearios ni en las actividades religiosas, según lamentaron los comerciantes. La mayoría de los vendedores consultados admitió que este año fue peor que el anterior, y que las esperanzas que tenían en la Semana Mayor se “evaporaron” con el calor.
Desde las seis de la mañana del Viernes Santo, Patricia Moncada Obregón tomó su carretón lleno de cerdo frito, yuca cocida, ensalada y chicharrón, y se instaló en la Carretera a Masaya, donde iniciaría el Vía Crucis penitencial.
Tres horas y media después no había terminado ni una bolsa de 25 unidades de platos desechables. Le faltaba por vender al menos 80 servicios de cerdo con yuca y vigorón, según dijo.
“Ni siquiera porque lo traigo barato, a 15 y 20 (córdobas)”, lamentó.
En igual situación estaba Esperanza Velásquez, quien llegó desde Nagarote, León, con su batea de quesillos a la actividad religiosa. Casi a las 10 de la mañana, ni 10 quesillos había vendido, según expresó.
Al igual que en la actividad religiosa, en los balnearios populares los comerciantes tampoco se mostraban entusiasmados con las ventas.
Liseth Corea, de Ciudad Sandino, contó que éste es el octavo año que fue a vender papas fritas a la laguna de Xiloá, pero que aunque no se puede quejar del todo, las ventas no fueron ni la sombra de los años anteriores.
“La gente ya no está comprando, trae su comida, no anda reales, usted sabe cómo está la situación”, manifestó.
En similar situación estaba el Viernes Santo María Angélica Méndez, quien vendía vigorón en El Trapiche, en Tipitapa.
A eso de las 3:00 de la tarde, explicó, había vendido unos 50 servicios del platillo típico, pero había llevado unas 150 raciones.
IGUAL EN LOS MERCADOS
María de Jesús Briceño, vendedora de abarrotes en el Mercado Oriental, fue otra que se sumó al coro de voces que repetía que contrario a lo esperado, la Semana Santa no mejoró las ventas.
“Mire, si por eso muchos tramos están cerrados, casi no está viniendo gente”, dijo ayer.
Socorro García, vendedora de perecederos, aseguró que además de las bajas ventas, los comerciantes tuvieron que invertir un poco más para comprar los productos, pues algunos encarecieron, como el pepino, la zanahoria y la piña.
“Antes el saco de zanahorias valía 200 (córdobas) y ahora vale 300; la docena de piñas vale 50 y antes valía 35. Sólo 10 pesitos le ganamos, porque la damos a 5”, dijo.
Eran muy pocos los comerciantes que afirmaban que les había ido bien en estos días, como es el caso de Jamileth Guerrero, vendedora de tomates. Ella dijo orgullosa que esta Semana Santa vendió diez cajillas de tomates diarias.
PISCINAS SÍ SE VENDIERON
En estos días de calor, un producto que sí se vendió bien fueron las piscinas inflables de todos los tamaños.
Carlos Osorio, administrador de la tienda Variedades Geyling, en el mercado Roberto Huembes, dijo que por la alta demanda no cerraron la tienda ni un solo día de la semana, y que a diario vendía entre 20 y 30 mil córdobas en piscinas.