- Anapa y Anprosor buscan acuerdo
La producción de sorgo este año podría llegar al millón de quintales si se amplían las áreas de siembra y se logra un buen acuerdo con las plantas de producción avícola del país.
Antes, las negociaciones entre ambas partes se caracterizaron por las tensiones generadas por el precio del grano. “Ahora hay un buen ambiente de negociación”, reconoció Manuel Álvarez, presidente de la Asociación Nacional de Productores de Sorgo (Anprosor) y de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic).
Este viernes se reunieron para acordar el nuevo precio del grano para este año, que podría rondar los 12 ó 14 dólares por quintal en dependencia del comportamiento de los precios del maíz amarillo, sustituto del sorgo como alimento animal en el mercado internacional.
“Con el anuncio del presidente Barack Obama, de promover la producción de biocombustible, el precio del maíz amarillo empezó a repuntar”, indicó Álvarez.
En tanto Alfredo Vélez, presidente de la Asociación Nacional de Productores Avícolas y de Alimentos, destacó que la industria avícola demanda toda la producción nacional de sorgo.
“Tenemos proyecciones de cinco por ciento de crecimiento anual de las metas que hemos firmado anteriormente. El compromiso anual es de cinco por ciento. Obviamente vamos a platicar”, explicó.
El año pasado se había establecido una meta de producción de un millón de quintales de sorgo, pero no se pudo cumplir por diversos factores, según lo explica el presidente de Upanic.
Este año la meta es de un millón de quintales, la que podría estar apuntalada por la ampliación de áreas de siembra.
“Hay una baja en la siembra de maní”, señaló Álvarez, lo cual abre una ventana para cultivar sorgo en unas 15 mil manzanas más.
BAJA CONSUMO DE CARNE DE AVES
Por otro lado, el presidente de Anapa reconoció que el consumo de carne de aves ha mostrado una baja de entre 8 y 10 por ciento, debido fundamentalmente a la disminución en el flujo de remesas familiares y el desempleo generado por la baja demanda de productos de las textileras nacionales.
No obstante, los avicultores están pensando en el mercado regional como alternativa para colocar sus productos. Guatemala y Costa Rica son mercados atractivos para el producto nacional.