- Para muchos está paranoico. Los últimos traslados cuestan US$6 mil al Ejército
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La decisión del presidente Daniel Ortega de guardar sus lujosas camionetas Mercedes Benz, para trasladarse en helicóptero incluso dentro de Managua, es calificada por unos como una gran irresponsabilidad en medio de la crisis económica, y por otros como una locura.
“Lo hace por falta de tiempo, es una persona muy ocupada, por ejemplo ahorita va rápido porque tiene que llegar a recibir al presiente de Honduras Manuel Zelaya, que decidió venir hoy en la noche”, dijo Carlos Mejicano.
Mejicano es encargado de logística de la Presidencia y habló del tema la noche que Ortega viajó a Nagarote.
Pero la excusa no podría aplicarse al traslado de su casa al aeropuerto, el miércoles, pues la Cumbre del SICA estaba programada con anticipación.
Si el Ejército hubiera cobrado el uso del aparato como lo hace con los clientes que lo solicitan, habría recaudado entre 6 mil y 12 mil dólares por los últimos seis traslados que ha proporcionado al presidente Ortega. Lo han llevado a Masaya, Matagalpa, Catarina, San Marcos, Carazo, Nagarote y de su casa en el Reparto El Carmen al aeropuerto.
Representantes de ONG internacionales que suelen contratar el servicio con el Ejército confirmaron a LA PRENSA que el costo de la hora de vuelo del aparato varía entre mil y dos mil dólares. Cuando el contratante es un cliente ocasional, el precio es de dos mil por hora de vuelo; si es frecuente, baja a mil quinientos, y en casos de ONG que llevan ayudas a las comunidades, baja a mil dólares la hora de vuelo. En vuelos cortos, como de Reparto El Carmen al aeropuerto, se debe cancelar la hora completa.
La empresa Helinica (Helicópteros de Nicaragua), cobra 750 dólares por hora de vuelo, en aparatos que tienen capacidad para llevar a tres pasajeros; en cambio, el que usa el presidente Ortega puede transportar a más de veinte, aunque según fuentes gubernamentales generalmente sólo van él y su esposa.
UN DEBER MUY “CARO”
Aunque la Presidencia no debe pagar ese importe, porque entre las funciones del Ejército se establece el otorgar este servicio al Poder Ejecutivo, el alto costo que implica movilizar el aparato debe cubrirse con el presupuesto de la institución militar. El helicóptero Ejecutivo MI-17 que usa Ortega utiliza 254 galones de combustible JP5, cuyo costo es de 2 dólares con 58 centavos por galón, en cada hora de vuelo.
Es decir, por cada hora que Ortega vuela, deben invertir unos 655 dólares con 32 centavos, en combustible. A la cifra debe agregarse lubricantes y mantenimiento que el aparato, como cualquier otro medio de transporte necesita.
El jefe del Ejército, general Omar Halleslevens, luego de un acto en la Corte Suprema de Justicia, confirmó ayer que al ofrecer el servicio simplemente cumplen con su deber de movilizar al Presidente de la República y aunque evitó entrar en detalles en cuanto a las implicaciones presupuestarias que el cumplimiento de ese deber le implica a la institución, reconoció que “indudablemente” eso tiene un “costo” económico.
“Tenemos el deber de trasladar al presidente Daniel Ortega, a través de medios aéreos cuando así lo requiera el mandatario”, explicó Halleslevens, y añadió que ésa ha sido una función que históricamente han desempeñado y que es una práctica común en todo el mundo.
“El empleo del medio aéreo está a voluntad o requerimiento del presidente (Daniel Ortega). Ése es un deber del Ejército”, dijo el general Halleslevens, cuando se le preguntó quién costeaba dichos vuelos.
GASTO INJUSTIFICADO
Para el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Pública (IEEPP) es injustificable que Ortega obligue al Ejército a incurrir en estos gastos, cuando la institución tiene grandes necesidades, especialmente en lo referido a salarios, ya que sus soldados reciben sueldos muy bajos.
Para el IEEPP es “comprensible” que el presidente Ortega, cuando se traslada a zonas alejadas de la capital o de difícil acceso, lo haga por aire, pero a municipios tan cercanos o dentro de la capital es inaceptable.
Además lamentan que el Ejecutivo haya asignado una partida de más de seis millones de córdobas al Ministerio de Defensa para garantizar esos vuelos, cuando debió hacerse para realizar actividades más necesarias como la lucha contra el narcotráfico o la defensa de la soberanía.
TÍPICO DE UN CAUDILLO
El diputado liberal Maximino Rodríguez calificó la nueva moda de Ortega como una señal de la paranoia que sufre. “Le tiene miedo inclusive al pueblo, porque ya no puede movilizarse ni en Managua en vehículo, más bien lo hace en helicóptero, está paranoico, además le hace daño a la economía de este país. Nicaragua no es la excepción de la crisis económica internacional, en consecuencia, la austeridad debe ser a todos los niveles y no solo decirlo, que no solo sea en teoría, sino en la práctica”, afirmó Rodríguez. Agregó que no tiene un “horizonte claro en términos económicos, ni mucho menos la sensibilidad humana para trabajar por los más pobres de este país”.
Fuentes sandinistas de manera extraoficial informaron que la pareja presidencial evita recorrer las calles por temor a que la ciudadanía reclame por la forma en que viene desarrollando su Administración.
Mientras que la diputada María Dolores Alemán consideró que el problema, más que el derroche que hace con los recursos al utilizar un helicóptero, es la irresponsabilidad que demuestra al “perder el apoyo y la cooperación de los países donantes por un fraude electoral”.
El diputado sandinista Edwin Castro dijo que quizás es parte de “medidas de seguridad”. Mientras la diputada Mónica Baltodano, del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), sugirió a Ortega hacer recortes en sus gastos.