- Argumenta que un incremento mayor elevaría el desempleo
El Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) dio a conocer ayer que su propuesta de aumento al salario mínimo es de un 8 por ciento para el 2009, aduciendo que es la cifra indicada para que no se sigan perdiendo empleos.
Ese porcentaje igualaría el incremento ya acordado en las empresas de zona franca, que para el 2009 es de un 8 por ciento y para el 2010 del 12 por ciento.
Ayer, durante la segunda sesión de las negociaciones del salario mínimo, los sectores negociantes indicaron que esperan tomar una decisión antes de las vacaciones de Semana Santa.
José Adán Aguerri, presidente del Cosep, dijo que de aprobarse alguna de las propuestas de los sindicatos, se tendrían las mismas consecuencias “que tuvo el incremento del 60 por ciento en los dos últimos años al salario mínimo de este país: desempleo”.
El Frente Nacional de los Trabajadores (FNT) propuso la semana pasada un incremento del 20 por ciento en todos los sectores, menos en el campo, ya que en éste se exige un aumento del 50 por ciento.
La Central Sandinista de Trabajadores (CST), por su parte, propuso un aumento del 18 por ciento en todos los sectores.
Aguerri destacó que la propuesta del 8 por ciento va “más allá de lo que las cifras económicas estarían reflejando”, refiriéndose a la inflación que en febrero fue de l 0.64 por ciento y al crecimiento negativo de la economía.
“SE PUEDE MÁS”
Los representantes de los sindicatos se mostraron indignados con la propuesta del sector privado y aseguraron que hay capacidad de un incremento mayor al 8 por ciento.
Roberto González, de la CST, sostuvo que aún el 18 por ciento que proponen “no es suficiente”, y que más bien están siendo “razonables y realistas”, debido a la crisis.
En negociaciones salariales anteriores, los sindicatos solicitaban aumentos de hasta el ciento por ciento.
González defendió su propuesta y afirmó que un aumento del 18 por ciento no pondría en riesgo la estabilidad laboral.
Por su parte, Luis Barbosa, del FNT, hizo un llamado a que “no crucifiquemos a los trabajadores producto de esta crisis”.
“Si habláramos de los costos de producción de estas empresas y revisáramos a fondo, nosotros decimos sí se puede” (un aumento del 20 por ciento), expresó.
Jeannette Chávez, Ministra del Trabajo, prefirió no opinar sobre las consecuencias que tendría en el empleo un aumento salarial de dos dígitos.
“Lo que tenemos que buscar es el equilibrio, que no se cierren más empresas para que se conserve el empleo, pero que también los trabajadores recuperen en alguna medida el poder adquisitivo que han perdido”, aseguró.
Se supone que el próximo jueves el Gobierno presentará su propuesta salarial.