- Desde hace dos semanas la mitad del municipio no tiene el líquido
CORRESPONSAL/MATAGALPA
La mitad de la población en el casco urbano de El Cuá, cabecera del municipio del mismo nombre, en el departamento de Jinotega, lleva más de dos semanas sin el servicio de agua potable, mientras que la otra mitad es abastecida con cantidades mínimas del vital líquido.
Ante el problema la Alcaldía de El Cuá recibiría en préstamo una cisterna de la Alcaldía de Jinotega, para abastecer a los pobladores de los sectores más afectados, sin embargo, apenas sería un barril para cada familia, confirmó el Alcalde liberal de El Cuá, Raúl Antonio Acevedo Lara.
El sistema de agua potable en el casco urbano de El Cuá es administrado por la municipalidad, pero es obsoleto y había sido diseñado para abastecer a apenas 40 casas, indicó Acevedo Lara.
Con ese sistema, las casi 900 familias que habitan en la parte urbana de El Cuá son abastecidas desde una fuente superficial en el sector conocido como El Tabaco, siete kilómetros al noreste del casco urbano.
FUENTE SE SECÓ
Sin embargo, Acevedo Lara dijo que debido a los despales esa fuente “ya se nos secó”. Mientras que el río Los Aparejos, que era usado para el abastecimiento con cisternas, está contaminado y el agua no es apta para el consumo humano.
Añadió: “Vamos a buscar quién nos alquile una pipa para comenzar a distribuir agua por barrios, porque ya se nos secó la fuente y estamos en escasez de agua en el municipio”.
Esta semana, la Alcaldía de El Cuá iniciaría el abastecimiento a los barrios llevando el agua en cisternas desde la fuente de El Tabaco.
AVANZA EJECUCIÓN
El Alcalde liberal de El Cuá, Raúl Antonio Acevedo Lara, confía en que este verano será el último en el que los pobladores tengan problemas con el abastecimiento de agua potable.
Acevedo espera que a finales de abril próximo esté listo el nuevo sistema de agua potable, un proyecto que lleva el 80 por ciento de ejecución, el cual cuesta 13 millones de córdobas.
De ese monto, el Fondo de Inversión Social de Emergencia (FISE) está financiando nueve millones de córdobas.
El nuevo proyecto llevará agua potable desde la cabecera del río Cuá, 12 kilómetros al suroeste del poblado, en el Macizo de Peñas Blancas