- Japón sacó a Cuba del Clásico gracias a su gran pitcheo
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Los cubanos, que suelen hacer de todo una batalla sin importar el escenario, amanecieron ayer con un nuevo desafío sobre sus hombros: ¿qué hacer para volver a la cima del beisbol mundial?
Por primera vez desde 1951, el poderoso escuadrón cubano quedó fuera de la zona de medallas de un torneo, al ser víctima del fuerte pitcheo japonés, que le asestó dos blanqueadas en un lapso de cuatro días y lo eliminó.
Hisashi Iwakuma, moviéndose sobre los trazos delineados por Daisuke Matsuzaka el domingo, colgó seis ceros a la tropa antillana, esquivando cinco hits, mientras Norichika Aoki lideraba el ataque, en ruta hacia una victoria 5-0 en San Diego.
El domingo, Matsuzaka los había vencido 6-0 y ese par de caídas los sacaron del evento y sin medallas, algo que no les ocurría a los cubanos en sus últimos 40 grandes torneos como Mundiales, Copas Intercontinentales, Olimpiadas o Clásicos.
Y aunque el beisbol no es una ciencia en la que los análisis conduzcan a teorías comprobables, es necesario dejar en claro que Japón fue en todo momento un equipo superior a Cuba, de modo que ocurrió lo lógico. Ganó el mejor equipo, ante otro cuya bravura y coraje no le resultaron suficientes.
Cuba, quien se marchó con 4-2, había anotado 36 carreras y conectado 10 jonrones en sus primeros cuatro juegos, pero los japoneses no los dejaron pronunciar palabra a través de 18 innings, en los que coleccionaron 13 hits y sin repercusión.
De modo que desde el Mundial de Holanda, en 2005, los títulos le están siendo esquivos a la poderosa tropa cubana.