Leyla Cano Cabrera (derecha) es secretaria de actuaciones, pero debe sentarse en las sillas donde se ubican familiares de los procesados. (LA PRENSA /R. VILLARREAL)

Humillante trato

A secretaria judicial de Rivas le salió caro estar en paro CORRESPONSAL/RIVAS Haber participado en un paro de labores escalonado (que inició el 1 de julio del 2008) en el complejo judicial de Rivas, en donde se demandaba el respeto al convenio laboral y a la Ley de Carrera Judicial, así como al fuero sindical […]

  • A secretaria judicial de Rivas le salió caro estar en paro

CORRESPONSAL/RIVAS

Haber participado en un paro de labores escalonado (que inició el 1 de julio del 2008) en el complejo judicial de Rivas, en donde se demandaba el respeto al convenio laboral y a la Ley de Carrera Judicial, así como al fuero sindical de una de sus miembros y hasta revalorar los salarios que devengaban trabajadores del Poder Judicial, le costó caro a Leyla Cano Cabrera, secretaria de actuaciones del Juzgado de Distrito Penal de Audiencia de Rivas.

Cano señaló a LA PRENSA que a pesar de estar embarazada, en ese entonces, “se me hizo un proceso disciplinario por abandono de trabajo”.

La afectada ahora tiene una niña de cinco meses, dice que está pasando los peores momentos de su vida, puesto que “tengo que presentarme todos los días a mi trabajo (en el Juzgado de Audiencias) pero el juez Dávila (Diógenes), no me designa ninguna función, no permite que nadie me dirija la palabra, no me deja salir al baño, ni siquiera me da permiso de tomar agua o extraerme leche materna y tengo que estar sentada todo el día en las sillas donde se sienta el público cuando hay audiencias”, denunció.

AL HOSPITAL

El 3 de julio en un forcejeo que se dio entre trabajadores en paro y jueces de Rivas, tres trabajadoras fueron internadas en la clínica médica, entre ellas Cano Cabrera, quien tenía ocho meses de embarazo. Esta muchacha dejó de laborar desde el 4 de julio, pues recibió subsidio prenatal y postnatal, regresó a su puesto el 27 de octubre del año pasado, sin embargo, fue mandada con 30 días de vacaciones, a partir del 12 de noviembre pasado. En enero de este año, de nuevo la mandaron de vacaciones.

Cabe destacar que el juez Dávila acudió al Consejo de Administración y Carrera Judicial de la Corte Suprema y pidió para Cano una medida disciplinaria por abandono de trabajo, pero aún no hay un pronunciamiento sobre esto.

Esta muchacha asegura que ha tratado de hablar con el judicial para manifestarle que si no la quiere tener ahí la reubique.

Reitera que se presenta a su centro de trabajo porque recibe un salario y quiere desempeñarlo, “además que si no llego me mandan memorando a mi expediente por abandono de trabajo”.

Del tema el juez Dávila dijo a LA PRENSA que no tenía comentarios y que preguntáramos a la Comisión de Régimen Disciplinario de la Corte Suprema de Justicia, pues el caso está en manos de ellos.

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