- Gobierno trata de tapar el fraude
El documento (Libro Blanco), que el canciller Samuel Santos entregó durante su periplo por Estados Unidos y Europa, hace una semana trata de convencer a los cooperantes de que las denuncias de fraude electoral son parte de una campaña contra el gobierno de Daniel Ortega, pero fuentes diplomáticas dijeron ayer que esos argumentos no despejan las dudas de lo que aconteció durante los comicios del 9 de noviembre último.
El Libro Blanco contiene un par de párrafos en las conclusiones que indican que el Gobierno analiza hacer reformas institucionales, que deben contar con el consenso de los políticos y la población; pero se trata de los mismos argumentos que han expresado los magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE) y funcionarios del Gobierno, desde que la oposición empezó a denunciar el fraude electoral.
También menciona, como parte de un plan, la supuesta actitud repetitiva del ex candidato liberal Eduardo Montealegre, de cuestionar resultados electorales, pese a que en el 2006 admitió el triunfo de Ortega..
Las fuentes diplomáticas dijeron que esa estrategia del Gobierno difícilmente conseguirá que los países donantes descongelen los fondos de cooperación de apoyo al Presupuesto de la República.
Según el Libro Blanco, el Gobierno ha actuado en base a lo estipulado en la legislación electoral, y las denuncias de la oposición son un plan para desestabilizar al Gobierno y sus programas.
El Gobierno insiste en que la observación electoral internacional acreditada fue legítima, y la prohibición a los organismos que han observado históricamente los procesos electorales ocurrió porque eran parte de la campaña contra la Administración de Ortega.
El documento distribuido por el canciller señala que agencias de Estados Unidos entregaron financiamiento a organizaciones nacionales para observar.