Miss Nicaragua se confiesa

Se llama Indiana porque su abuelita era fanática de Indiana Jones. Nuestra Miss Nicaragua quiere ser enfermera, aunque le dé horror que le tomen muestras de sangre [doap_box title=»» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]Más sobre Indiana: Planea hacer proyectos más grandes con su fundación luego de cumplir en Miss Universo. Tomará más clases de pasarela, voz, dicción, manejo […]

  • Se llama Indiana porque su abuelita era fanática de Indiana Jones. Nuestra Miss Nicaragua quiere ser enfermera, aunque le dé horror que le tomen muestras de sangre
[doap_box title=»» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]Más sobre Indiana:

Planea hacer proyectos más grandes con su fundación luego de cumplir en Miss Universo.

Tomará más clases de pasarela, voz, dicción, manejo de medios y maquillaje. Posiblemente viajará a Miami para intensificar sus conocimientos en maquillaje, además de viajar a Venezuela para tomar clases con la experta en imagen Katy Pulido.

Siempre va a la iglesia, pero no se considera fanática.

Su máximo sueño es ser modelo de lencería, como ya ha dicho, pero no sólo de un día, sino ser un “ángel” como la top model Alejandra Ambrossio. Dice que no le daría pena modelar en ropa íntima.

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Llega al Hotel Contempo como toda una diva. Rollos aún en el cabello que luego soltará para lucir peinado de reina, un maquillaje recién aplicado que destaca su amplia mirada bajo unas largas pestañas postizas. Viste un short que deja ver sus largas y delgadas piernas y carga un enorme y brillante bolso rojo en el que seguramente guarda los artilugios que son arma principal para destacar sus ya hermosos rasgos.

Indiana Sánchez, la recién electa Miss Nicaragua 2009, tiene una expresión de inocencia en su rostro que se intensifica con la forma pausada en que habla y con su femenina voz.

Es amistosa, conversadora. Comparte que se llama Indiana porque su abuelita era fanática de Indiana Jones, ese aventurero personaje que cuando no es arqueólogo profesor de universidad, busca objetos de valor histórico en lugares recónditos en donde pelea contra peligrosos enemigos. “Cuando yo estaba pequeña me decían Indiana Jones, eso me molestaba, hasta lloraba algunas veces…”, cuenta divertida.

El domingo 8 de marzo, al día siguiente de haber sido coronada, se dedicó a compartir la alegría con su familia. “Me llevé la corona y la banda a mi casa. Todos estaban viendo la corona, tocándola. Una señora hasta se la puso (risas), estaba bien alegre, cansada pero contenta”.

Indiana, contanos un poco sobre tu familia.

Bueno, mi mamá está en Estados Unidos. Tal vez iré a verla la otra semana, pero tengo que hablar con doña Karen (Celebertti, directora de la Organización Miss Nicaragua). Vivo con mi mamá, mi hermano y mi padrastro. Tengo varios hermanos: uno por parte de madre y bastantes por parte de padre.

Mi padrastro me crió como si fuera su hija, él es como mi papá, mi hermano es muy cariñoso, y mi mamá es súper, es lo mejor del mundo.

¿Tenés novio?

Sí, en los Estados Unidos. Él entiende todo lo que estoy haciendo, me apoya. Estaba llorando el día que gané. Si necesito algo, él me dice que siempre va a estar ahí.

Según la página web de The Indiana Save a Life Foundation, vos emigraste a los Estados Unidos a los tres años…

No, yo emigré cuando tenía 8… 7 años. Mi infancia fue muy bonita. Recuerdo que mi tío René Sánchez fue como mi primer padre y me daba todo. Me acuerdo cuando iba a la escuela con mi faldita azul y mi camisa blanca. Me levantaba muy tarde, mi mamá tenía que cargar el pupitre hasta la clase, llegaba hasta como las 9:00, muy tarde. Cuando era niña me daban todo, tenía como cinco bicicletas, era bien mimada, aunque sí me hacían estudiar mucho. Ya cuando me fui, fue algo difícil porque extrañé a mi papá René pero me adapté porque allá (Estados Unidos) estaban todas mis primas de mi edad, el inglés lo aprendí rápido.

¿Cómo has hecho para mantener las raíces de tu país si has vivido tanto tiempo afuera? ¿Qué le dirías a la gente que critica que hayas ganado este título si no has vivido tanto tiempo aquí?

Lo nicaragüense va en tu corazón. Yo allá comía fritanga. Eso viene en la sangre, yo soy nicaragüense si me voy a China.

Yo le diría a esas personas que yo nací aquí, ¿por qué no soy nicaragüense? Hay miles de nicaragüenses afuera, ¿que acaso ellos tampoco son nicaragüenses que ayudan a su país? Eso no es justo, porque lo nicaragüense se lleva en la sangre, no en tu idioma ni donde te criaste.

Leí en la página de tu fundación que vos tuviste una experiencia con las drogas y que sufriste una conversión, ¿cómo fue esa experiencia?

Yo siempre andaba con mala gente, yo viví en ese mundo. No lo hice gracias a Dios, pero sí mucha gente que yo quería se pudrió en las drogas. Por eso entiendo a la gente de la calle que es drogadicta, porque yo miré a mis amigos y es algo horrible.

Y entonces ¿esa conversión de la que se habla de qué se trata?

Bueno, yo estaba en ese mundo, pero gracias a Dios comencé una nueva vida, con nuevos amigos, fue de repente que cambié totalmente.

¿Cómo era tu vida antes de entrar al concurso?

Yo siempre estudiaba, antes trabajaba en un hospital pero después me dediqué ciento por ciento al estudio. A veces hacía algunos trabajos en modelaje, con agencias, para mantenerme.

¿No tenés miedo a la sangre?

No, lo que me da miedo es que me saquen sangre, eso me da horror. Yo puedo sacar sangre pero a mí que no me saquen.

¿Qué pensaste en el momento preciso en que te pusieron la corona?

Yo dije: Gracias Dios. Gracias porque Vos fuiste el jurado y también tocaste el corazón de los jurados.

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