- Llevan tremendo equipo al Clásico
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Tomado de ESPNdeportes.com
La selección venezolana que desde el sábado participará en el Clásico Mundial de Beisbol tendrá este lunes su primera sesión de trabajo, en Lakeland, quizás con las mismas ilusiones que hace tres años llevaron en su equipaje hasta Clearwater los miembros de la Vinotinto.
El panorama es muy distinto hoy, respecto a ese 2006. Aunque entonces el resultado fue decepcionante para la fanaticada, Venezuela comenzó aquella competencia como uno de los grandes favoritos en la justa.
¿Qué es hoy la escuadra suramericana?
Un equipo capaz de alinear en un mismo encuentro al campeón bate de la Liga Americana de 2007, al líder jonronero del joven circuito el año pasado, a un 30-30, al cácher que más jonrones ha dado en una temporada en la historia de los Orioles de Baltimore y a varios bates de plata no es cualquier escuadra.
El problema está en el cuerpo de lanzadores. Aquel grupo reluciente de 2006 ya no está en 2009.
Johan Santana, Carlos Zambrano, Aníbal Sánchez, Kelvim Escobar, Carlos Carrasco y Franklin Morales, quienes podrían integrar una rotación de ensueño, no dirán presentes en Lakeland.
Los puestos vacantes serán ocupados por Félix Hernández y Armando Galarraga, dos de los mejores abridores noveles en la gran carpa, y un veterano Carlos Silva, que ha prometido regresar por sus fueros en esta zafra, con una renovada forma física gracias a sesiones de yoga y otro régimen de alimentación.
Vista de cerca, la rotación puede bastar para darle chance de competir a Venezuela, en caso de que los maderos produzcan lo que dejaron de producir en la primera edición del Clásico. Pero, ¿qué pasará después de que los iniciadores dejen la loma?
En un torneo con limitaciones de pitcheos y un estricto seguimiento de parte de los equipos de las Mayores, la escuadra que dirige Luis Sojo cuenta con un bullpen que apenas incluye a tres lanzadores con contratos en el beisbol organizado, y sólo dos de ellos en la gran carpa.
El cerrador Francisco Rodríguez es uno de los bigleaguers presentes en el cuerpo de bomberos de Sojo. Ramón Ramírez, convocado el domingo a última hora ante la deserción del ligamenorista Yohán Pino, es el otro.
El swingman Enrique González, capaz de ayudar como relevista largo o eventualmente abrir, tiene una invitación al campo de entrenamiento de los Nacionales de Washington. Con él termina la lista.
El resto del grupo de apagafuegos está formado por serpentineros curtidos en sus circuitos locales, varios de los cuales lanzaron de buena manera en la recta final del beisbol invernal y brillaron en la Serie del Caribe.
¿Bastará con eso, en un torneo donde participarán algunos de los bateadores más temibles del orbe?