(fotos: la prensa/AP/Rajanish Kakade/Disneyland, Paul Hiffmeyer/Chris Carlson)

Iluminados por el Oscar

El haber formado parte del elenco de la mejor película del año le cambió la suerte a dos niños de un barrio pobre. Gracias a ello han vivido experiencias que nunca imaginaron y posiblemente salgan de la miseria [doap_box title=»» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] “Slumdog Millionaire” cuenta la historia de un joven indio analfabeto que vive en […]

  • El haber formado parte del elenco de la mejor película del año le cambió la suerte a dos niños de un barrio pobre. Gracias a ello han vivido experiencias que nunca imaginaron y posiblemente salgan de la miseria
[doap_box title=»» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

“Slumdog Millionaire” cuenta la historia de un joven indio analfabeto que vive en la más profunda miseria de un barrio de Mumbai, y que contra todo pronóstico gana la versión india del concurso televisivo “¿Quién quiere ser millonario?”, lo que provoca su detención por sospecha de fraude.

En la comisaría explica cómo todas y cada una de las preguntas que le hicieron están relacionadas con algo sucedido en su vida, alternándose escenas del concurso con las historias que le hacen recordar la respuesta.

Con un trasfondo de problemas sociales, económicos y políticos de la India moderna, donde la corrupción y la traición se cruzan en cada esquina, Boyle supo plasmar una verdad insólita que ha conquistado a la crítica y al público internacional.

[/doap_box]

Hasta hace menos de una semana, Rubina Ali Qureshi, de 9 años y Azharuddin Mohammed Ismail, de 10, eran dos niños de un barrio muy pobre de Mumbai, India, que tuvieron la suerte de ser descubiertos por unos cazadores de talento que llegaron a su barrio y les ofrecieron la oportunidad de actuar en una película.

Si bien esa súbita oportunidad inicialmente les dejó unas ganancias de 570 euros a Rubina y 1,900 a Azharuddin, cantidad que se les acabó pronto e hizo surgir un debate en India sobre si los niños, hijos de un carpintero y un vendedor de chatarras, fueron explotados, finalmente les dejó mucho más que eso.

Hoy, tras el éxito arrollador que tuvo la cinta Slumdog Millionaire al llevarse ocho premios de la Academia, incluyendo Mejor Película y Mejor Director, los niños se han hecho famosos y han recibido, entre otras cosas, diversión, promesas de educación, vivienda, y el aprecio de mucha gente.

EN LA ALFOMBRA ROJA

Para empezar, los pequeños viajaron a Hollywood para acompañar al resto del equipo a la gran ceremonia, y así, desfilaron como grandes estrellas en la famosa alfombra roja, inundándola con sus sonrisas, su curiosidad y su entusiasmo, mientras sus familiares y coterráneos los miraban muy emocionados a través de las pantallas de televisión.

Por si fuera poco, Danny Boyle, el director de la película, hizo que los niños se la pasaran en grande durante su corta estadía en Los Ángeles, pues los llevó junto con el resto del elenco infantil y sus familiares al parque de diversiones Disneylandia. Ahí vivieron un día mágico. Disfrutaron sin descanso de las diferentes atracciones del parque, mientras Boyle se contagió con su alegría y entusiasmo.

Por su parte, el Gobierno de India no se hizo esperar y anunció que les aseguraría una buena educación y les regalaría una vivienda nueva a la familia de cada uno, según informó la agencia india IANS.

Los padres de los niños están más que felices, pues sus champas, por ser ilegales, han sido demolidas ya un par de veces.

RECIBIDOS COMO CELEBRIDADES

Con el éxito de la película, los niños se han convertido en celebridades instantáneas en India. Los pequeños astros de Slumdog Millionaire regresaron ayer a su país en medio de una caótica pero entusiasta bienvenida de héroes. Cientos de admiradores los esperaron en el aeropuerto de Mumbai, donde docenas de policías, algunos fuertemente armados, tuvieron que escoltarlos en medio de la multitud.

Los niños salieron tomados de los hombros, saludaron y lanzaron besos, mostrando destrezas recientemente adquiridas en la alfombra roja. Luego evadieron a los reporteros y abordaron el auto que los llevaría hasta sus casas.

Al llegar a sus barrios fueron cargados en hombros por la gente, vitoreados y hasta bañados en pétalos de rosas. Ahora ellos esperan y sueñan con poder tener una nueva oportunidad en la pantalla grande.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí