- Mientras el Gobierno no dé señales positivas
La inversión millonaria que podría traer a Nicaragua la creación de un canal interoceánico, ya sea por tierra o por agua, se ve cada vez más lejos de hacerse realidad, pues el país no ofrece el clima de inversión necesario para animar a empresas navieras internacionales a construirlo.
A criterio del científico Jaime Incer Barquero, especialista en temas ambientales, el canal interoceánico no sólo implica discutir temas ambientales, sino también del clima de inversión.
“Si el Gobierno quiere canal tendría que haber garantías de que (las inversiones) no sean manoseadas”, dijo el experto durante un desayuno organizado por la Fundación Konrad Adenauer para tratar el tema.
Incer Barquero recalcó que la creación de un canal interoceánico en Nicaragua es una aspiración histórica, que data desde hace más de 100 años y que el país no ha sabido aprovechar, a pesar de que cuenta con las mejores condiciones territoriales para un proyecto de esa envergadura, ya sea terrestre o acuático.
Hasta el momento hay dos propuestas para la construcción de un canal interoceánico: el canal seco y el húmedo. El primero sería una vía ferroviaria y el segundo sería un dragado terrestre y acuático para que el océano Pacífico pueda comunicarse con el mar Caribe.
TRAERÍA EMPLEOS
En cualquiera de los dos casos, según enfatizó Incer, traería mucho empleo por varios años, pues en el caso del canal seco, éste tardaría de cinco a siete años en construirse, y en el caso del húmedo, llevaría entre 12 y 15 años. En todo ese tiempo se requeriría la mano de obra de centenares de personas.
Además, según explicó Incer, eso produciría un efecto posterior en materia de empleos, pues cualquiera de los dos canales requeriría mantenimiento, que también requiere gran cantidad de personas.
El experto señaló que en la actualidad hay gran cantidad de empresas navieras dispuestas a construir el canal en Nicaragua, pero el Estado debe dar señales positivas.