El canciller Samuel Santos reiteró ayer que el diálogo que busca el Gobierno del presidente Daniel Ortega con los representantes de la cooperación internacional “tiene que darse en igualdad de términos”, y sin estar sujeto a ningún tipo de condiciones “que ponen en precario nuestra independencia, nuestra soberanía”.
Para ello, Santos retomó parte de las palabras de despedida del embajador de Noruega, Kristen Christensen, quien señaló la semana pasada que se debe pasar “de una condicionalidad punitiva al diálogo pro activo”.
El congelamiento a Nicaragua de fondos de cooperación de países que forman el Grupo de Apoyo Presupuestario (GAP), a finales del año pasado, fue ocasionado por el fraude electoral en los comicios municipales del pasado 9 de noviembre.
Sin embargo, para el representante del Programa de Naciones Unidas (PNUD), Alfredo Missair, ese tema debe pasar a segundo término.
“Yo creo que hay que mirar hacia adelante, y lo que ocurrió el año pasado o no ocurrió el año pasado, es un asunto que no se puede deshacer, sino que hecho está, para bien, para mal, o para como cada uno lo juzgue; nosotros no opinamos al respecto porque no hemos sido parte ni de las observaciones, ni del proceso, sino que es un proceso interno del país, y el país tiene que poder de alguna manera sobrepasar el tema electoral y quizás ver una posibilidad para mejorar las experiencias existentes, y que los próximos procesos sean cada vez más robustos. Eso es lo que quisiéramos para Nicaragua”, indicó Misair.
El representante del PNUD dijo que el diálogo es “fructífero y necesario, porque de esa forma se construye el desarrollo; así que, bueno, bienvenido sea”.
“Además, creo que es una muestra de voluntad por parte del Gobierno que refleja lo que Nicaragua siempre ha sido, un muy buen asociado de la cooperación internacional”, añadió.
Missair comentó que el mensaje del embajador de Noruega, retomado ayer por el canciller Santos, es una especie de “mano tendida” y “a las manos tendidas hay que devolverle un apretón de manos”, que denote la intención de ambas partes por recuperar la confianza para mantener la cooperación.
El canciller Santos, al ser consultado sobre el fraude electoral, respondió que quienes lo denuncian prefirieron desde antes jugar con esas reglas y con los jueces, además de participar en la acreditación que hizo el Poder Electoral.