- Líderes opositores sometidos a control de llamadas telefónicas por inteligencia colombiana
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El Departamento Administrativo de Seguridad (DAS, inteligencia) de Colombia es blanco de una nueva polémica, luego de que se conociera que realizó una serie de escuchas a personalidades del oficialismo y la oposición, así como a periodistas.
La última edición de la revista Semana, que ya salió a circulación reveló que durante varios meses el DAS hizo escuchas telefónicas, espió dirigentes de la oposición, periodistas críticos al Gobierno, magistrados que llevan procesos contra aliados del oficialismo e incluso a algunos funcionarios.
La revista también publicó que dentro del DAS existe una red que vende informaciones de inteligencia oficial a narcotraficantes, paramilitares y guerrilleros.
Varios de los documentos y grabaciones de las conversaciones que recopiló esa oficina fueron destruidos entre el 19 y 21 de enero pasado, en el piso 11 de la sede principal del DAS en Bogotá, ante la llegada de un nuevo director, Felipe Muñoz, el cual asumió su cargo el 22 de ese mes.
Uno de los detectives de la institución narró a Semana que a principios de año recibieron la orden de recoger toda la información que tenían en discos duros extraíbles, se cambiaron los discos duros de los computadores, se recolectaron discos compactos, archivos de voces y documentos confidenciales.
“De todas las cajas que se llevaron a Contrainteligencia, con documentos, grabaciones y demás, sólo quedó una, que fue sacada del piso 11 el miércoles 21 al final de la tarde. No sé qué dejaron en ésa, ni para dónde se la llevaron. Sólo sé que lo demás fue destruido”, afirmó la fuente.
Magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), periodistas, políticos de oposición, generales, fiscales y algunos miembros del Gobierno hacían parte del grupo que desde hace varios meses era monitoreado por el organismo de seguridad, dijo el agente.
Otro de los detectives que trabajaba en la subdirección de operaciones del DAS señaló al semanario que dentro de las personas que “controlaban” estaban algunos personajes e instituciones, con el fin de mantener informada a la Presidencia.
“Por ejemplo, cómo no va a ser misión del DAS controlar al (congresista opositor Gustavo) Petro, que es un ex guerrillero y es de la oposición. O a (la senadora) Piedad Córdoba, por sus vínculos con (el presidente de Venezuela, Hugo) Chávez, y la guerrilla”, señaló.
Asimismo, indicó que cualquier persona que represente un eventual peligro para el Gobierno debe ser vigilada por el DAS, razón por la que hace más de un año se consideró “legítimo” espiar las actividades de la Corte Suprema de Justicia y algunos de sus miembros.
La CSJ es la encargada de investigar a unos 70 congresistas del oficialismo por sus supuestos nexos con los grupos paramilitares de ultraderecha, en un escándalo conocido como la “parapolítica”. En Colombia, una interceptación telefónica sólo puede ser autorizada por un juez.