El turno de Román

[email protected] Pronto vamos a saber de qué material está construido Román “El Chocolatito” González. Vamos a descubrir si su pretensión es alcanzar fama, fortuna y respeto, o si piensa en menudencias de ocasión sólo para solventar necesidades elementales. Siempre hemos estado claros del formidable material físico de Román. Se trata de un boxeador completo, capaz […]

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Pronto vamos a saber de qué material está construido Román “El Chocolatito” González. Vamos a descubrir si su pretensión es alcanzar fama, fortuna y respeto, o si piensa en menudencias de ocasión sólo para solventar necesidades elementales.

Siempre hemos estado claros del formidable material físico de Román. Se trata de un boxeador completo, capaz de ofrecer un espectáculo de boxeo fino, elegante y vistoso, pero también con dinamita suficiente como para borrarle el mundo a cualquiera.

Debe reconocerse, además, que hasta el momento González no le ha fallado a quienes han depositado su confianza en él. Se vaticinó que sería un monarca mundial y ahí está reinando en el casillero del peso mínimo. Y no vayan a creer que es fácil llegar ahí. Hay mucho sacrificio de por medio y un gran deseo de superación.

Lo que no sabemos es la reacción del pugilista, una vez que ha llegado a la cima y que sus necesidades más elementales están resueltas. No sabemos si se va a conformar con eso. Si su nivel de sacrificio va a disminuir y si su entusiasmo se marchitó porque alcanzó lo que en realidad era su meta.

Nosotros podemos creer que González tiene el material para ser tricampeón. Y en efecto, lo tiene. Pero sólo él sabe si su corazón va a ser capaz de empujarlo al terreno que sólo alcanzan las leyendas. Muchas veces, el nivel que se le pronostica a un atleta no tiene nada que ver con sus anhelos personales, aún con la presión que podamos ejercer.

En este momento el púgil está rodeado de dudas por el asunto del peso, pero más que eso, por su preparación para la pelea ante Francisco Rosas el 28. Me resisto a creer que Román va a fallar en esa pelea. No lo creo, pero sólo él y su equipo de trabajo saben en realidad cómo está.

Este combate ante Rosas es un buen chance para ver qué clase de boxeador es el nica. Si sueña con la grandeza o si cree que ya alcanzó su meta. Ojalá aún quiera más.

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