- Hablantina, sonriente y natural, así se describe esta joven de 25 años
Para Tania Reyes, “las desventajas se las crea uno mismo”. Ante todo es una mujer segura, al menos así lo demostró en la entrevista. Podrá no tener sobre su cabeza la corona de Miss Nicaragua, pero no hay duda que la confianza de reina de belleza ella la posee.
Tania tiene 25 años, pero su cuerpo y su rostro se ven tan frescos como los de una jovencita de 18. Se podría decir que sus facciones y su tono de piel la hacen la mejor representante de la típica mujer nicaragüense.
Sonriente, todo el tiempo. Podrá no tener la sonrisa perfecta, pero eso a ella parece no restarle ni un poco de esa seguridad. “Tomé la decisión hasta ahora porque quería sentirme un poquito madura. Hay una seguridad que sólo se adquiere con los años”, explica Tania, tan sonriente, tan risueña que llega a parecer una dulce niña.
Para ella estar dentro de las candidatas a Miss Nicaragua es realmente un sueño. “El día de la presentación oficial sentí una emoción enorme, al inicio tenía nervios pero no iba a dejar que los nervios me mataran, esto es lo que quería, lo que soñaba y llegó… Me parecía mentira y en un momento tenía ganas de llorar pero después se me pasó y le di gracias a Dios”, recuerda.
Además Tania dice que es bastante religiosa: “Me gusta mucho platicar con Dios, de vez en cuando siento que me habla y me cuida muchísimo”.
Ella cree que ser “hablantina, desenvuelta y sonriente”, fueron cualidades clave para quedar entre las participantes. Y cuenta que está acostumbrada a tratar con desconocidos todo el tiempo, ya que trabaja en un departamento de cobros en donde mira caras nuevas a diario.
EL LADO POSITIVO DEL DERECHO
Esta licenciada en Derecho dice que estudió esta carrera para demostrar el lado positivo de la misma. “Siempre las personas ven el lado negativo y dicen ‘el ladrón con licencia’, pero a mí me ha gustado porque es una forma de ayudar a las personas”, expresa.
Tania dice tener varias cualidades fuertes que la podrían llevar a sentarse en el trono de belleza más importante del país: “Soy hablantina, me gusta sonreír, no tengo ningún problema para hacerlo. Nos dicen que seamos espontáneas, soy muy espontánea. Me encanta que me tomen fotos, que me miren”, afirma esta menuda joven que gusta de los chilaquiles y del olor a vainilla. Y cuando se le pregunta que si físicamente ella cree tener todas las armas para ser Miss Nicaragua 2009, entre risitas y con esa espontaneidad que le caracteriza, responde: “Sí. Y lo que no tengo, se compone”.