[/doap_box]
¡Nos sacamos la lotería!
Les cuento que hace poco mi esposo y yo cumplimos un año de casados, que da la impresión que han sido unos 10 años La verdad es que no es nada de lo que cuentan y las responsabilidades que conlleva un matrimonio suelen ser muy bonitas y placenteras cuando se está enamorado. Nos conocimos en la universidad, nos hicimos novios en la fiesta de despedida y mantuvimos un noviazgo de 5 años y qué les puedo decir… ¡pues nos sacamos la lotería! Nuestra relación ha superado las expectativas.
El amor acorta las distancias
Un día de tantos que voy a casa de mi mejor amiga (éramos vecinas), resulta que estaba llegando Joaquín su primo de Estados Unidos a visitarla, entrando del aeropuerto me lo presenta y yo quedo fascinada con sólo verlo. Platicamos un rato pero nada más, él tenía 21 años y yo casi 15. Cuando se va a su casa comienzo a decirle a mi amiga que lo llame para salir en la noche, ella me responde que no tiene suficiente confianza con él, así que lo llamé y lo invité a salir haciéndome pasar por su prima. Cuando por fin llega la noche estuvimos platicando, bailando, todo muy normal, yo fascinada de él y él nervioso porque yo sólo tenía 14 años. Tiempo después me entero que esa misma noche Joaquín le dijo a su mejor amigo que yo sería la mujer con que él se casaría, y el amigo pensó que estaba loco porque me veía como una niña.
Después de esa noche, salíamos en grupo, nos reuníamos en casa de amigos y pasábamos mucho tiempo juntos, cada día que pasaba nos enamorábamos más hasta que sucedió nuestro primer beso, lo más bello que he sentido en la vida.
Posterior a eso comenzamos una relación, él venía unas dos veces al año por una o dos semanas, a veces sólo podía una vez al año, y así pasamos durante 7 años. Hasta que el 6 de agosto del 2004 él vino nuevamente y me pidió que nos casáramos, fuimos a cenar a su lugar favorito La Plancha, y ahí después de un par de tequilas y una cena muy rica me pidió matrimonio, cosa que yo no podía creer, pero que acepté al instante. Luego de casarnos nos fuimos a Chicago, nos acomodamos por allá, vivimos 2 años y medio y tuvimos nuestro bello hijo Joaquín Alejandro, el cual actualmente tiene 2 años y tres meses, nuestro bebé que ha llenado más nuestras vidas de dicha. Actualmente estamos viviendo en Nicaragua desde hace unos 10 meses ya, felices y siempre juntos.
Considero que es una historia muy especial, por lo difícil que son las relaciones de largo, todos me decían que estaba perdiendo el tiempo, que amor de lejos… Ya conocen el dicho, pero yo no lo creía así, porque lo amaba hasta como lo amo el día de hoy con todas mis fuerzas.
Con Dios primero
En principio mi novio fue uno de mis mejores amigos por casi un año. Yo esperaba tener novio hasta que en realidad sintiera que era el hombre indicado, no sólo con palabras sino con discernimiento. Sabiendo que nuestro corazón es engañoso, nunca perdí la ilusión de que conocería a alguien que me hiciera sentir amada en todos los sentidos de la palabra.
En ese tiempo, se aproximaba un Congreso Juvenil y todos los jóvenes de nuestra Iglesia esperábamos por ese gran día. Guatemala Hechos 29, Tema: Sexo y Noviazgo del 4 al 9 de diciembre 2007, este congreso se celebra anualmente en San Pedro Pinula, departamento de ese país y el tema varía año con año. Fuimos 32 jóvenes de diferentes iglesias de Nicaragua, fue de verdad una experiencia inolvidable.
Uno de los muchachos que compartió asiento conmigo durante 17 horas de ida y regreso tenía una cámara y comenzó a tomar fotos a todos, en especial me tomó muchas a mí. El último día que veníamos rumbo a Nicaragua busqué mi asiento en el bus, pero mi compañero estaba recostado y no quise perturbarle, entonces me senté al lado de Magdiel por un rato mientras el bus salía; en ese momento me comentó sarcásticamente: hmmm qué milagro que no estás con tu amigo en tu tomadera de fotos. Me sonó celoso mi amigo Magdiel. Después volvimos a Nicaragua cada quien a lo suyo.
Pero con Magdiel estuve platicando más, haciendo mandados… Un día me dijo que me invitaba al cine y si podría ser que fuéramos solos, otra vez me asombré porque igual siempre salíamos con más gente, ya me comenzaba a poner nerviosa porque a mí sí me gustaba él, no sé desde cuánto tiempo atrás, pero en realidad no sabía si era correspondida. Cuando terminó la película, me fue a dejar a mi casa en el transcurso le pregunté cómo la había pasado y él me dijo: Más que excelente y ¿vos? Yo le dije que no era tanto la película, sino la compañía, que también la había pasado excelente.
Los días que llegaron fueron mejores, comenzamos a vernos más seguido, los detalles acrecentaron hasta el día de su declaración.
Fue en la misma Iglesia que me declaró su amor, me dijo todo lo que quería conmigo. Más que una declaración, sentí que ese día hicimos un pacto: Dios primero, amor, respeto, confianza y comunicación Consideramos que si Dios estaba en nuestra relación nada podría derrumbarla.
Esta relación ha cambiado mi vida de una forma extraordinaria. He aprendido a sentir incluyendo en mis planes a otra persona, también a ser paciente y ponerme en su lugar. Sobre todo considero que amar es una decisión y una relación es eso: la decisión de amar a otra persona que ni siquiera es parte ni arte tuya y que a lo mejor sea el polo opuesto a tu carácter. El rumbo de mi vida cambió porque hay otra vida dentro de mi círculo y no puedo excluirlo. Me he sentido amada, valiosa y aceptada por él y para mí, esto es el sueño de toda mujer que ama a plenitud y conciencia.
Llevamos como novios un año, tenemos planeado casarnos con fecha de abril.