[/doap_box]
Narváez sólo mejor en número de defensas
El sábado en Chubut, Argentina, Omar Andrés Narváez superó al estadounidense Rayonta Whitfield, para defender por ocasión 15 su corona mosca de la Organización Mundial de Boxeo (OMB).
Esta es la misma corona que Narváez ganó en julio del 2002, cuando derrotó al nicaragüense Adonis Rivas en el legendario Luna Park, de Buenos Aires.
Las 15 defensas le permiten a Narváez superar el récord de más exposiciones exitosas para un campeón mundial argentino, que estaba en poder del siempre recordado Carlos Monzón.
Sin embargo, en la realidad Narváez sólo supera en cantidad y no en calidad a Monzón, uno de los mejores boxeadores latinoamericanos de todos los tiempos, mientras Narváez siempre será recordado como un boxeador al que le acomodaron los rivales para llegar tan lejos.
Nino Benvenuti en par de ocasiones, Emile Griffith otras dos veces, Denny Moyer, Tom Bogs, José “Mantequilla” Nápoles, Rodrigo Valdés en otras dos ocasiones son, entre otros, los rivales que enfrentó Monzón desde que conquistó las coronas medianas del CMB y AMB, hasta la última defensa ante Valdés en julio de 1977.
Prácticamente, Monzón se pasó toda la década de los setenta como campeón indiscutible de la división, el mejor de las 160 libras, haciendo de paso una serie de peleas de 10 asaltos que lo mantuvieron en actividad.
A diferencia de Monzón, la carrera de Narváez ha sido hilvanada con mucho cuidado.
Adonis fue su primer rival en disputa de la corona, pero luego ha venido enfrentando a peleadores de poca categoría, muy lejos de ser candidatos al Salón de la Fama del boxeo mundial.
Una de esas víctimas fue el nicaragüense Marlon Márquez, quien en septiembre del 2007 llegó a disputar la corona con un discreto balance de 11-2. Por supuesto, Narváez se impuso por nocaut en cuatro asaltos.
Al italiano Andrea Sarritzu (17-2-1) lo ha vencido en par de ocasiones en esta racha, y así se encuentran rivales de dudosa calidad como Alejandro Hernández (20-5-1), Carlos Tamara (17-3), Walberto Ramos (11-4-1), entre otros.
Sin duda alguna, Narváez es un boxeador talentoso.
Pero su carrera ha sido manejada con pinzas, y no lo hemos visto en acción ante los mejores de la división mosca como los japoneses Koki Kameda, Daisuke Naito, Nonito Donaire, y el mismo Vic Darchinyan que pasó por esa división.
Por eso, la grandeza de Monzón se mantiene intacta, sin importar que haya perdido la marca de más defensas para un campeón argentino.