(LA PRENSA/J. MORALES)

“Un país sin azúcar es un país que no puede vivir”

El Ingenio San Antonio, uno de los mayores de Nicaragua, apuesta por obtener una cosecha azucarera récord. Xavier Argüello, gerente general de Nicaragua Sugar Estates Limited, dice que están cosechando lo que sembraron en el pasado, en alusión a la estrategia aplicada por la empresa para poder responder mejor a los vaivenes del mercado internacional […]

  • El Ingenio San Antonio, uno de los mayores de Nicaragua, apuesta por obtener una cosecha azucarera récord. Xavier Argüello, gerente general de Nicaragua Sugar Estates Limited, dice que están cosechando lo que sembraron en el pasado, en alusión a la estrategia aplicada por la empresa para poder responder mejor a los vaivenes del mercado internacional

El Ingenio San Antonio se prepara para obtener una zafra azucarera récord este año, acompañado con otro, no menos importante, un récord en rendimiento productivo industrial. Una buena noticia para un mundo en crisis.

Xavier Argüello, gerente general de Nicaragua Sugar Estates Limited, no esconde el entusiasmo al hablar de estas proyecciones, lo cual supondrá un incremento en la producción y exportación de etanol al mercado europeo.

Sin embargo, destaca que eso ha sido posible por las inversiones que el grupo ha realizado en los últimos años para diversificarse en un mercado globalizado y altamente volátil, donde los precios se mueven vertiginosamente.

La producción del Ingenio San Antonio para este año está estimada en 5.6 millones de quintales de azúcar, de los cuales 3 millones de quintales estarán orientados a la producción de etanol. Al mismo tiempo esto permitirá aumentar la entrega de energía eléctrica al sistema, a partir de la quema del bagazo de caña.

¿Qué tanta seguridad hay como para esperar una cosecha récord, tomando en cuenta que el año pasado se esperaba una cosecha récord a nivel nacional, pero lluvias de última hora lo impidieron?

Las perspectivas son buenas, hubo una mejor distribución de las lluvias (en el pasado invierno), con un poco menos de lluvia comparada con la del año anterior. Uno nunca sabe con la naturaleza qué es lo que te está dando porque no sólo depende de la lluvia, también depende de la distribución depende del viento, de las horas de luz, depende de cuándo se dieron esas horas luz (que influyen en el desarrollo de la caña), en qué momento se va dando cada cosa. Son demasiadas cosas las que entran en juego. Sin embargo, por los rendimientos que llevamos alcanzados al día de hoy, te podría decir que la zafra será, sino la zafra récord, será muy cercana a la zafra récord como mínimo.

¿De cuánta producción hablamos?

Aproximadamente unos 5 millones 600 mil quintales en el caso del Ingenio San Antonio. Sin embargo, la gran novedad en esta zafra es que de esos 5.6 millones de quintales, se podría decir que prácticamente 3 millones de quintales, o 2.8 millones, los vamos a convertir en alcohol, en etanol combustible, que es lo que se está negociando a nivel internacional.

¿Cuál era el récord anterior?

El récord era de 5 millones 560 mil quintales, que es el récord de hace cuatro años.

¿Y como están logrando esto?

Lo importante es esto. Estamos hablando de incrementar la producción con respecto al año pasado, tal vez en un 12 al 14 por ciento dentro de la misma área, se podría decir que es totalmente productividad lo que estaríamos teniendo. El día de hoy, que casualmente que estamos hablando, tuvimos el récord de rendimiento industrial donde en promedio, de las 15 mil toneladas que molimos ayer (el jueves pasado) nos dieron casi 260 libras por cada tonelada molida, que es un rendimiento que, en el mejor de los casos y de las industrias, es un rendimiento alto.

¿Es alto comparado con Centroamérica o con otros países productores de azúcar?

Los rendimientos son muy dispares en los diferentes ingenios, incluso en los diferentes países. No es el mismo rendimiento en cada uno de los lugares. Es un tema, digamos, de localización de condiciones climáticas, hay muchas variables. Pero hablemos con más realismo, sí estamos de cara a una zafra que promete ser récord en producción total y récord en rendimientos y productividad.

¿Y en ingresos qué se espera de esta zafra?

En ingresos yo diría que vamos a salir relativamente bien, porque vamos a tener esa oportunidad de cosechar esos beneficios que sembramos en años anteriores en el tema de etanol. Obviamente son los problemas de producción, a raíz del incremento de los precios del petróleo, todos los costos subieron, ahora el petróleo bajó y nada de los costos bajó. Pareciera que el ajuste en los precios cuando suben es muy rápido y cuando bajan es muy lento. Entones nos estamos encontrando con que muchos de los costos de producción todavía están en niveles alterados con respecto a los costos que se tuvieron hace dos años.

¿Pero para enfrentar esto y compensar este desequilibrio qué están haciendo?

Mirá, lo que por lo menos hemos notado nosotros sobre el porqué no bajan los precios a la misma velocidad que los costos, se debe a los inventarios (de insumos). Cuando los precios estuvieron altos la gente acumuló inventarios. Ahora que los precios vienen bajando, el comerciante se niega a aceptar una pérdida en sus inventarios, normalmente no baja los precios tan rápidamente. Entonces a veces en esas circunstancias lo que conviene es cambiarse de comercializador y buscar llegar directo. Algo así nos está pasando con los fertilizantes. Los distribuidores compraron fertilizantes muy caros, ahora el fertilizante a nivel mundial está más barato y lo que vos tenés que hacer es tratar de ir al mercado mundial, porque si vas al comerciantes que ya tiene el inventario, él no va a permitir perder sus ingresos. Creo que el efecto de los inventarios es uno de los peores efectos en términos de que los costos tienden a reducirse más lentamente y hasta que uno sale del inventario caro, va a renovar a menor precio.

Entonces han hecho los ajustes, ¿cómo les ha ido?

Hemos venido tratando de ir directamente al mercado que está físicamente saliendo, vía comercio por un lado. Por el otro lado, uno de los temas más complejos han sido muchas de las cosas o de las compras que ya estaban sometidas a un contrato y nos hemos encontrado que mucha gente en la industria habían incumplido con los contratos. Nosotros, por la tradición de seriedad, de formalidad de la empresa, hemos tomado la decisión de ir cumpliendo la decisión de cada uno de los contratos establecidos, a pesar que eso nos implica tener algunos costos mayores.

¿Son contratos a nivel interno?

Por ejemplo, contratos de compra de agroquímicos. Yo ya tenía contratada la compra de ciertos agroquímicos que ya en el mercado están más baratos, pero yo tengo que cumplir con ese contrato que tenía de años anteriores. Parte de esto está influyendo en que los costos se nos vayan rezagando un poco. Sin embargo, creo que con el tiempo un año, año y medio, tendremos un alineamiento de los costos a los nuevos costos mundiales.

¿Cuál es el precio del azúcar en el mercado mundial?

En el mercado internacional el azúcar cruda está cerca de los 14 dólares el saco, equivalente en azúcar local obviamente a entre 19 y 20 dólares, por las conversiones, es decir la puesta en un saco. Pero es un precio que, yo diría, es de los más altos que el azúcar ha tenido en los últimos 14 años. Parte de eso se está dando porque muchos ingenios en el mundo están enfrentando una situación financiera muy delicada por el asunto de los costos. Entonces la producción mundial del azúcar está tendiendo a bajar.

Eso nos favorece de alguna manera.

Por supuesto que sí, lo que pasa es que venimos saliendo de un ciclo de precios muy altos del etanol. Los precios del etanol bajan como resultado de que el precio del petróleo viene bajando, nos vamos a encontrar probablemente en un momento en que los precios del petróleo y el etanol vienen bajando y el azúcar viene subiendo. A mí no me extrañaría que, en unos dos años, nuestra producción va a ser ciento por ciento de azúcar porque gracias a Dios tenemos ese modelo de producción flexible que habíamos estado aplicando los años anteriores.

¿Cuánto será el incremento en etanol con respecto al año pasado?

Con respecto al año pasado vamos a producir casi tres veces lo que produjimos el año pasado, el precio lo tenemos relativamente bueno, porque teníamos contratos establecidos de ventas que nos van a permitir vender todo el etanol a un precio relativamente alto. Ese etanol se está vendiendo todo para ser mezclado con combustible en Europa, en donde por temas ambientales hay una obligación de mezcla del 10 por ciento y nosotros estamos llegando con toda nuestra producción a Europa. Casi me atrevería a decir que la producción nuestra puede representar cerca del 4 al 5 por ciento de todo el etanol que se está mezclando en Europea este año.

¿Y el precio?

Estamos entrando en etanol a Europa con un precio, equivalente en azúcar, de 20 dólares aproximadamente. Por eso te decía que estamos “convertidos” en alcohol porque en alcohol le sacamos 20 dólares y en azúcar le sacamos 15. Entonces por allí anda el tema.

¿El ingreso a Europa es libre?

Tenemos el acuerdo general de preferencias aduaneras con Europa y el etanol entra libre de impuestos cuando es originario de Centroamérica.

En todas las negociaciones comerciales, como los TLC, el tema del azúcar es un dolor de cabeza. Todos los países defienden el producto.

¿Por qué es tan difícil negociar el azúcar en los tratados comerciales?

El origen del problema del azúcar viene desde Napoleón (Bonaparte) en Francia. En ese entonces había un mercado mucho más libre de azúcar a nivel mundial y se compraba y se vendía azúcar donde estaba más barata. Pero en la época de Napoleón decretaron un embargo azucarero y resultó que todo el mundo se dio cuenta, en ese momento, que un país sin azúcar es un país que no puede vivir. Así como ahora se habla de embargo petrolero, imaginemos que nosotros nos dejan de suplir petróleo te vas a dar cuenta porque el país deja de funcionar. Igual le sucedió a Francia cuando le decretaron el embargo azucarero y toda la gente se encontró que tenía que tomar cualquier refresco o cualquier cosa totalmente simple. Esto prácticamente escapó de botar al imperio en esa época. A partir de allí se tomó la decisión de que, en el caso de Francia, de producir azúcar de remolacha aunque el costo de producción fuera mayor y empezaron a crear las protecciones en los mercados locales. De tal manera que ningún país quiere depender en su suministro de azúcar de la producción externa. Entonces el mercado internacional del azúcar se volvió un mercado de excedente, se negocia internacionalmente los excedentes, pero lo fundamental de los mercados locales es que tratan de autoabastecerse para no caer en la dependencia política y económica.

El azúcar de remolacha es más cara.

Entonces vos ves que ningún país quiere dejar de producir azúcar y si uno deja entrar azúcar de otro país que la produce a menor costo, que es el caso de Centroamérica, Colombia, Brasil, que estamos en la zona de producción de bajo costo, entonces para ellos (Europa) su producción local se vería afectada porque ellos no son competitivos con respecto a nosotros. De allí viene el problema, si ellos abren ese mercado, si nos dejaran suplirles el ciento por ciento, nosotros seríamos mucho más competitivos que todos sus productores. Si se sigue una mentalidad económica ningún país en el hemisferio norte ni en el hemisferio sur debería estar produciendo azúcar.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí