Los próximos
1) Renato Morales
Es una lástima que situado en ruta hacia su madurez como jugador, Renato Morales, de 23 años, haya quedado fuera de las Ligas Menores de los Filis. Sin embargo, quizá debamos prepararnos para apreciar su desarrollo al mejor estilo de Justo Rivas, quien tuvo una experiencia similar tras varios años en las Menores con Atlanta, hizo su explosión aquí. Morales es un jugador completo. Tiene el mejor brazo entre todos los jardineros. Dispone de buen poder, pero tiene que mejorar su capacidad para discriminar pitcheos, y a la vez, su disciplina en el homeplate. Una vez que corrija eso, alistémonos para observar al probable mejor jugador del país en el futuro.
2) Jilton Calderón
El hijo de Arnoldo Calderón heredó de su papá su capacidad ofensiva, pero ya es mejor que su progenitor a la defensa y sobre las bases. Calderoncito, como se le dice con cariño, es un bateador nato, que golpea la pelota sin mayor esfuerzo y la hace viajar con violencia. No fue un prospecto para el beisbol rentado por su baja estatura (5’7 pies), pero tiene todas las herramientas para hacer historia a nivel nacional. Jugando en casa —con el Carazo— y disponiendo de todas las oportunidades, Jilton, de 20 años, debe alcanzar un importante desarrollo como jugador y pronto debe llegar a ser uno de los mejores del país. Además de su formidable bate, también defiende con seguridad y no es lento sobre las colchonetas. Sólo es asunto de dejarlo jugar diario y vamos a ver su evolución. Ojalá no se desenfoque buscando las bardas, cuando su principal habilidad es conectar líneas a la banda contraria.
3) Edgard Montiel
Después de brillar en las ligas infantiles y juveniles de Managua, Edgard Montiel, ahora de 21 años, llamó la atención de varias organizaciones de Grandes Ligas y fue firmado por los Cardenales. Ha quedado fuera, pero ha aprendido a jugar el beisbol con técnica y debido al notable material físico que tiene, debe ser uno de los mejores jugadores a costo plazo en nuestro país. El año pasado lució muy bien con el bate y guante con el Bóer. Junto a Marlon Abea, Danilo Sotelo y Stanley Loáisiga, Montiel es uno de los pilares ofensivos de los Indios. Si no le baja el entusiasmo y se prepara con interés, Montiel va a dar de qué hablar. Tiene tacto, poder y un gran futuro.
4) Ramón Flores
Cuando le pidió a su papá que lo recomendara con algún equipo para jugar beisbol, su padre, Ramón Flores, el otrora jugador del Estelí y el Bóer en los setenta y ochenta, le dijo: “Uno se recomienda solo. Vaya y demuéstreles que puede jugar, no espera que yo lo haga por usted”. Y el chavalo lo ha hecho tan bien, que Matagalpa se lo llevó, pese a que varios equipos estaban tras sus pasos. Ramón Flores (hijo) necesita ser más consistente con su bate. El día que consiga eso, será uno de los mejores jardineros de Nicaragua. Tiene lo demás: corre, fildea bien y dispone de un buen brazo. Tiene un entusiasmo como el de su papá para jugar, pero le falta la agresividad y la picardía que hizo de “moncho” un jugador notable. Ramón tiene 23 años y si consigue sacar el bate con autoridad, vamos a presenciar a un señor pelotero. Tiene todas las herramientas.
5) Mario Holmann
A sus 24 años, Mario Holmann tiene mucho más que enseñar en el beisbol nacional. Dispone de las manos más seguras entre los segundas bases del país y corre como muy pocos. Si este jugador, mantiene la concentración y se dedica a poner la bola en juego para correr, debe hacer mucho daño. Conectar jonrones no es una de sus virtudes, pero cuando hace swing grande, termina por afectar su mecánica. Por su velocidad, agresividad, defensa e inteligencia, Holmann tiene un gran porvenir en nuestro beisbol. Después de lo que mostró en la Profesional con el Bóer no hay duda de su calidad, pero la campaña actual le dará el chance de consolidar su juego.