El diputado liberal Enrique Quiñónez no firmó el documento de Compromiso con la Nación que emitió el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) el viernes pasado, porque al no votar por la Junta Directiva de la Asamblea Nacional considera que personalmente no ha perdido su credibilidad ante la ciudadanía, como sí lo ha hecho su organización política.
A mediados del mes el PLC, pese a formar parte de una mayoría opositora dentro de la Asamblea Nacional, pactó nuevamente con el Frente Sandinista para elegir junto con la Alianza Liberal Nicaragüense a una mayoría en la Junta Directiva del parlamento afín al gobierno del presidente Daniel Ortega. Sin embargo, tres diputados del PLC, incluyendo a Quiñónez, se negaron a votar por esta nueva composición.
El diputado explicó que el PLC mediante comunicados, declaraciones de dirigentes y del mismo vocero, aseguraba que mantendría una posición firme para elegir directivos demócratas, lo que al final no sucedió, y además se logró el sobreseimiento para el ex presidente Arnoldo Alemán.
Por eso, el parlamentario liberal aseguró a LA PRENSA que no confía plenamente en lo expuesto en el documento de compromiso emitido la semana pasada por su partido, por lo que prefiere esperar para conocer si el PLC realmente está dispuesto a cumplir con lo establecido en el mismo.
A pesar que el compromiso a no respaldar reformas constitucionales y la reelección presidencial quedó expresado en el documento, el PLC deja una llave para eso con la propuesta de incrementar el porcentaje de votos válidos de 35 a 51 por ciento para elegir al Presidente y Vicepresidente de la República, porcentaje que sólo puede ser cambiado a través de reformas, como aquéllas que disminuyeron el margen de elección presidencial en el 2000, pactadas precisamente por liberales y sandinistas.
¿Juego?
“Esto va a ser un juego político de propaganda en los próximos seis meses, para en septiembre cederle al final al Frente Sandinista sus pretensiones de reelección presidencial y sepa Dios qué otra cosa”, observó el parlamentario liberal.
No descarta, que más que la reelección, haya un especial interés por reformar la Constitución para cambiar el actual sistema político de presidencial a parlamentario.
Para el ex candidato a la vice Alcaldía de Managua, más que un “mea culpa” del PLC el proponer nuevamente se incremente el porcentaje de votos válidos es una “carta al Niño Dios” para ganarse nuevamente la confianza de la ciudadanía.
Quiñónez no desestima que algunos correligionarios mantengan una actitud firme de no prestar su voto para aprobar reformas constitucionales, aunque si existe un acuerdo con el partido de Gobierno, simplemente pueden alegar que quienes respalden fueron diputados que se “libretearon”.
Criticó además que el PLC pretenda presentar una imagen de distanciamiento de la bancada oficialista, sin embargo, en la última sesión hubo un consenso para aprobar los préstamos que le interesaban al Gobierno, el Presupuesto General de la República y la elección de los directivos del Banco Central, aunque algunos electos no llenaban los requisitos.