- Los Yanquis podrían firmar a Manny Ramírez
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Tomado de MLB.com/Nueva York
Después de la llegada de Mark Teixeira al Bronx, los directivos de los Yanquis de Nueva York advirtieron que sería difícil otra firma de cartel por parte de los Mulos.
Pero faltando menos de seis semanas para que se abran las puertas del George M. Steinbrenner Field en Tampa, Florida, para los juegos de primavera, muchos fanáticos de Nueva York han promovido la idea de que los Yanquis ponderen la posibilidad de firmar al dominicano Manny Ramírez.
Aunque los Mulos nunca fueron grandes perseguidores del talentoso toletero, tampoco se han descartado por completo. Por un lado, se puede argumentar que si vas a gastar US$423.5 millones por CC Sabathia, A.J. Burnett y Teixeira, ¿por qué hacer un megatrato más?
En algún momento la percepción de los Yanquis se ha vuelto una más que pone los Yanquis por encima de los demás equipos a nivel económico, con recursos ilimitados. Pero con todo y los grandes ingresos de un nuevo estadio y un canal de televisión bien rentable, parece que los Yanquis ya no gastarán más en este invierno.
Sin dudas, el agregar a Ramírez y Teixeira a un lineup con Alex Rodríguez en la parte gruesa haría de los Mulos un equipo aún más temible, con un trío que podría ayudar a Nueva York a ganar la Serie Mundial por primera vez desde el 2000, y que aliviaría las preocupaciones por el boricua Jorge Posada y Hideki Matsui.
Pero mientras Hal Steinbrenner sigue diciendo que los Yanquis buscan todas sus opciones todos los días, el cojefe del conjunto también expresó que “logramos mucho en el último mes”. También existe la posibilidad de un movimiento de último momento con el representante Scott Boras, como en los casos de Johnny Damon en el 2005 y Teixeria en el 2008, pero parece más difícil en esta ocasión.
“Las decisiones que tomamos en este invierno complicaría mi habilidad de ser agresivo en el mercado”, dijo el gerente general de los Yanquis, Brian Cashman. “Vamos a dejarlo así”.
Lo más cerca que los Yanquis parecían estar persiguiendo los servicios de Ramírez fue al final de diciembre, cuando de la República Dominicana salió un informe que indicaba que los Mulos estaban cerca de firmar a Ramírez a un pacto de tres años y US$75 millones.
Cashman desmintió esa versión de inmediato, y a dos días de eso los Mulos pactaron con Teixeira por ocho años y US$180 millones.
El salario anual de US$25 millones en dicho informe está cerca de lo que los Yanquis podrían pagarle a Ramírez, en caso de querer ganar la competencia por los servicios del quisqueyano ante sus otros perseguidores, los Dodgers y los Gigantes. Pero no hay indicios de que a Nueva York le interese hacerlo.
Cashman no ha querido decir si le queda dinero disponible para gastar en su presupuesto, pero se cree que si los Steinbrenner estuvieran dispuestos a autorizar otro gasto mayor —como lo hicieron con Teixeira— ya lo hubieran hecho a esta altura.
Increíblemente, con US$80 millones fuera de su nómina del 2008 con las salidas de Mike Mussina, Carl Pavano, Jason Giambi, el venezolano Bobby Abreu y otros, los Yankees siguen programados para gastar menos que en la temporada pasada. El perseguir a Ramírez cambiaría eso, y como lo dijo Steinbrenner, “creo que vas a ver que nuestra nómina va a ser menor este año”.
Los Yanquis ya están pagando los mayores contratos de Grandes Ligas: A-Rod, Derek Jeter, Teixeira y Sabathia —y aún no terminan de gastar—. Nueva York aún tiene que finalizar acuerdos con Brian Bruney, el dominicano Melky Cabrera y Xavier Nada, que van a arbitraje.
Un indicio de la disposición de los Yanquis puede ser el caso de Andy Pettitte, quien ni siquiera puede contar con una oferta original de US$10 millones que le hicieran los Mulos. En vez de Pettitte, los Yankees pretenden seleccionar su quinto abridor de un grupo de prospectos e invitados fuera de roster.
En cuanto a Ramírez, si bien es cierto que su producción fue excelente en Los Ángeles, también es verdad que sus últimos días en Boston fueron algo lamentable y que los Mulos vieron de cerca. El 6 de julio en Nueva York, en el noveno inning de un juego empatado, Ramírez vio tres strikes seguidos del panameño Mariano Rivera con el bate en la mano y volvió sin ánimo a la banca.