Everth Cabrera aún no debuta en un entrenamiento primaveral de Ligas Mayores, pero ya ha surgido un nuevo obstáculo en su anhelo de convertirse en el décimo nicaragüense que asciende a las Grandes Ligas.
Los Padres de San Diego adquirieron ayer al veterano infielder, David Eckstein, quien estaba en el line up de los Ángeles cuando ganaron la Serie Mundial en el 2002, y luego repitió con San Luis en el 2006.
Y aunque los detalles indican que Eckstein, quien batea .284 en 1,059 juegos de su carrera, es firmado para jugar segunda base, la verdad es que ha sido esencialmente un torpedero, al extremo que de 94 partidos jugados en el 2008, 57 fueron en las paradas cortas.
San Diego también tiene al venezolano Luis Rodríguez, quien parece estar al frente en la lista de candidatos para jugar short. Y el gerente Kevin Towers ha dicho que aún no descarta un arreglo con Omar Vízquel, el veterano short de Venezuela, que sigue siendo seguro en su fildeo, pero con menos cobertura.
El nandaimeño Cabrera fue obtenido de Colorado a través del draft de la Regla 5, con el propósito de competir por un puesto de comodín en la zona media del infield, que tiene un hueco después del envío de Kahlil Green a los Cardenales.
Y el punto es, que entre más gente aterriza en San Diego, obviamente, más grande será el desafío para el nica, que está en el roster de 25 peloteros, pero debe demostrar que está listo para ayudar, o al menos, irse desarrollando y aportar en el futuro de los Padres.
San Diego también firmó al infielder de reserva Chris Burke en un pacto de Ligas Menores, pero invitado al entrenamiento. Y a la vez, está Edgar González, quien jugó básicamente la segunda el año pasado, y Matt Antonelli, cuya experiencia es de 21 partidos en las Ligas Mayores.
Pero Cabrera nunca ha tenido el camino despejado. Así que seguro no está atemorizado, sino motivado.