- Enfermedad desata ola de rumores
La presidenta argentina, Cristina Fernández, recibió ayer el alta médica tras el cuadro de lipotimia por deshidratación que se le diagnóstico, una indisposición que suscitó una ola de rumores en la prensa sobre su estado de salud.
Fernández, de 55 años, descansa en la residencia presidencial de Olivos, a la afueras de Buenos Aires, y tiene previsto reanudar mañana su actividad oficial. La mandataria debió cancelar el jueves y el viernes último su presencia en actos públicos y postergar por una semana un visita oficial a Cuba y Venezuela por recomendación de sus médicos.
A la Presidenta se le diagnosticó un “cuadro de lipotimia asociado a una deshidratación débil, sin causas orgánicas, ocasionadas por las altas temperaturas de esta época”, de acuerdo con un informe médico oficial.
ESPECULACIONES
Sin embargo, la indisposición de Fernández despertó una ola de rumores sobre su estado de salud en los medios de comunicación, que hoy especulan con diagnósticos que van desde anemia, estrés y depresión, hasta complicaciones derivadas de una cirugía estética.
La hipótesis de un cuadro de estrés fue abonada por su propio esposo y antecesor en la Presidencia, Néstor Kirchner, quien al confirmar la “descompensación” de su mujer, dijo a los periodistas que “lo que pasa es que Cristina trabaja de 24, 23 horas”.
Según el diario La Nación, de Buenos Aires, la gobernante “apenas se levanta” de la cama y “todavía está débil como para retomar sus caminatas por Olivos”.
Citando a una alta fuente oficial a la que no identificó, el periódico aseguró que la “descompensación” sufrida el pasado jueves por Fernández “fue más grave de lo que se comunicó oficialmente”, con mareos y un desmayo, por lo que los médicos fueron llamados de urgencia y recomendaron internarla, a lo que ella se negó.
¿DIETA O CIRUGÍA ESTÉTICA?
Para el periódico Perfil, la mandataria “sufrió pérdida de sales por una dieta para adelgazar que estaba haciendo” a la que se sumó un “cuadro de estrés”, aunque citó otras fuentes que indicaron que en los últimos días también padeció “síntomas leves de depresión”.
El diario Crítica, en tanto, también recogió rumores sobre “la posibilidad de que las dolencias de la mandataria obedezcan, en realidad, a algún tipo de complicación por alguna intervención estética”, versión que fue desmentida por los colaboradores de Fernández.