Granma y Juventud Rebelde, bajo el mando del Gobierno, son los periódicos que difunden la palabra de Fidel Castro. (LA PRENSA/ EFE/ ALEJANDRO ERNESTO )

Cubanos con sentimientos encontrados

Mañana que el Gobierno cubano se tome al son de guarachas las calles de La Habana, para celebrar los 50 años de la Revolución, que surgió tras la derrota del dictador Fulgencio Batista, cubanos residentes en Nicaragua no podrán evitar las reflexiones sobre lo que esa conmemoración significa para sus vidas. Lázaro García, quien se […]

Mañana que el Gobierno cubano se tome al son de guarachas las calles de La Habana, para celebrar los 50 años de la Revolución, que surgió tras la derrota del dictador Fulgencio Batista, cubanos residentes en Nicaragua no podrán evitar las reflexiones sobre lo que esa conmemoración significa para sus vidas.

Lázaro García, quien se radicó en el país desde 1992, dice que “no hay día en que no piense en mi isla”. Y, a propósito del primero de enero, García, casado con una nicaragüense y padre de dos, cree que no hay mucho que celebrar, porque las condiciones de vida para la mayoría de los cubanos son muy difíciles. “Peor después de los huracanes que pasaron este año por la isla”, afirma.

“Mientras en Nicaragua la gente celebra con pólvora, allá no hay nada de eso. Allá tienen que recoger entre todos los vecinos para hacer una caldosa (comida popular que incluye varios tipos de carne)”, detalla García.

La división familiar es una de las consecuencias que para algunas cubanos ha traído el régimen que se implantó en esa isla desde aquel mítico primero de enero, cuando un Fidel Castro entró en una caravana triunfante, junto a un puñado de barbudos más, a la capital cubana.

García dice que él no ha visto, desde hace tres décadas, a un par de tíos y primos que se fueron a Estados Unidos.

El éxodo, en cambio, ha reunificado a otros cubanos, quienes consideran que la Revolución es un éxito, por la cantidad de profesionales que ha formado.

Es el caso de Nelson Hernández, un cubano de 29 años, radicado en el país desde el 2000.

Hernández cuenta que él viajó para “reunificarse” con su papá, quien vive en este país.

Este cubano, casado con una nicaragüense, afirma que los cubanos no se van por “problemas políticos, el cubano es ateo a la política”, sino que buscan “mejores oportunidades”.

En ocasión de los 50 años de la Revolución, Hernández valora de exitoso el modelo cubano porque ha mantenido en la gratuidad dos aspectos esenciales para la población: salud y educación.

Hernández estudió Ingeniería Electrónica en la isla, y en Nicaragua trabaja para una compañía que comercializa equipos médicos. Piensa que la mayoría de los cubanos cree que “el ser profesionales” es algo que deben agradecer tanto “los cubanos que están dentro como los que viven fuera”.

En cifras divulgadas por informes de Naciones Unidas, Cuba es el país con la mayor tasa de alfabetización de América Latina y con la menor tasa de mortalidad entre los menores de cinco años.

LIBERTAD RESTRINGIDA

“Sin embargo, allá uno no puede expresarse como todavía se puede hacer aquí, y eso no me gusta”, dice un cubano, propietario de un restaurante en Managua, que por seguridad prefirió omitir su identidad.

En tanto, el analista cubano Peter Bernal cree que “el verídico legado histórico de Fidel Castro, tanto en lo económico, en lo político y en lo social, está por escribirse”.

Bernal cree que el verdadero examen sobre el peso de la Revolución cubana tienen que hacerlo los propios cubanos.

“Sería que cada ciudadano cubano, dentro o fuera de la isla, pueda algún día adecuadamente valorar y sobre todo calificar lo que ganó o perdió en estos 50 años de Revolución”, afirma el analista cubano.

NOSTALGIA ISLEÑA

Lázaro García, que vino por primera vez a finales de los ochenta como administrador de una brigada y que regresó luego para quedarse, dice que ha vuelto cuatro veces a su terruño y que a pesar de pasarla bien con sus familiares, a los 15 ó 20 días ya se quiere venir.

Hernández también viaja constantemente a ver a su mamá y familiares que viven en Holguín, en el oriente de la isla.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí