Los aviones de Israel bombardearon ayer la Universidad Islámica y un recinto gubernamental en la ciudad de Gaza, donde se concentra el poder de Hamas. ( LA PRENSA/ HATEM OMAR/ AP)

Gaza recibe 300 ataques aéreos

Reportan 300 muertos y 800 heridos [doap_box title=»ONU pide parar la violencia» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, se unió ayer al llamado del Consejo de Seguridad para el cese inmediato de todo acto de violencia y actividades militares en Gaza, y pidió a Israel que permita llegar la ayuda humanitaria. […]

  • Reportan 300 muertos y 800 heridos
[doap_box title=»ONU pide parar la violencia» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, se unió ayer al llamado del Consejo de Seguridad para el cese inmediato de todo acto de violencia y actividades militares en Gaza, y pidió a Israel que permita llegar la ayuda humanitaria.

“Ban lamenta que la violencia continúe y, una vez más, insta enérgicamente a que paren de inmediato todos los actos de violencia”, aseguró Michele Montas, portavoz del secretario general, a través de un comunicado.

En el texto se asegura que “Ban está entristecido por las bajas palestinas, entre ellas ocho personas en formación de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) y un miembro del personal de la UNRWA, así como una baja israelí”.

Ban también espera que “el llamamiento del Consejo de Seguridad para que todas las partes atiendan las necesidades humanitarias y económicas en Gaza sea tenido en cuenta plenamente, en particular la petición de que Israel abra los pasos fronterizos para permitir la provisión de suministros humanitarios”.

“La ONU ha llamado repetidamente la atención sobre los cortes por parte del Gobierno de Israel del suministro humanitario en Gaza en las últimas semanas y meses”, añade Montas.

Según Naciones Unidas, su coordinador de Asuntos Humanitarios en los territorios palestinos ocupados se reunió con funcionarios israelíes y recibió la garantía de que se permitiría la entrada en Gaza de todos los suministros humanitarios y el personal. EFE

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Israel amplió ayer su ofensiva aérea más cruenta en Gaza, y bombardeó una prisión y túneles supuestamente usados para contrabandear armas, al mismo tiempo que hizo preparativos para una eventual invasión por tierra.

Las autoridades israelíes dijeron que proseguirían la campaña contra los gobernantes de Hamas en Gaza, a pesar de las protestas airadas en el mundo árabe y de la decisión de Siria de suspender las conversaciones de paz indirectas con el Estado judío.

La canciller israelí Tzipi Livni dijo que la operación tenía el propósito de eliminar para siempre los ataques con cohetes desde Gaza y no reocupar el territorio.

Nueve hospitales de Gaza están saturados. Los ataques en Gaza, que comenzaron el sábado, han dejado al menos 300 muertos y 800 heridos, dijo el médico Moaiya Hassanain, funcionario de Salud Pública de Gaza que lleva un registro de las víctimas para el Ministerio de Salud de Gaza. Entre los muertos había 183 miembros de las fuerzas de seguridad de Hamas, afirmó.

Numerosos palestinos de Gaza, con el auxilio de una topadora, rompieron un tramo del muro fronterizo con Egipto tratando de escapar del área. Las fuerzas egipcias los rechazaron incluso con disparos al aire y un funcionario dijo que un guardia fronterizo había muerto.

VÍCTIMAS CIVILES

Los bombardeos intensos de Israel, unos 300 ataques aéreos desde el mediodía del sábado, han causado una destrucción sin precedente en Gaza. Algunos edificios fueron reducidos a escombros.

La aviación israelí atacó la noche del domingo un edificio del campamento Jebaliya de refugiados, cerca de la ciudad de Gaza, y mató a un bebé de 14 meses, a un hombre y dos mujeres, dijo el médico Hassanain.

En la madrugada del lunes, los aviones de Israel bombardearon la Universidad Islámica y un recinto gubernamental en la ciudad de Gaza, donde se concentra el poder de Hamas.

Shlomo Brom, quien fue un prominente militar de Israel, dijo que el ataque representaba el poderío más cruento jamás utilizado en las décadas del conflicto israelí-palestino.

El Consejo de Seguridad de la ONU y gobernantes europeos instaron a Israel y a Hamas a que pusieran fin al derramamiento de sangre. La Casa Blanca guardó silencio el domingo, luego de sus extensas declaraciones en las que responsabilizó a Hamas del nuevo ataque de Israel.

Siria, haciendo eco a la indignación que han causado en el mundo árabe los bombardeos aéreos israelíes, anunció que romperá las negociaciones indirectas de paz con el Estado judío.

La aviación bombardeó varias decenas de túneles de contrabando en la frontera de Gaza y Egipto, en una acción que cerró un conducto de armas a Hamas y de bienes comerciales a Gaza.

La ofensiva del domingo generó estruendos que fueron escuchados a varios kilómetros y levantaron fumarolas negras.

LLAMAN A RESERVISTAS

El Ejército israelí dijo que varios cazas atacaron 40 túneles subterráneos que van de Egipto a Gaza. Enfermeros dijeron que dos personas murieron y 25 fueron heridas en esos bombardeos.

La Aviación israelí también bombardeó uno de los principales complejos de seguridad de Hamas en Ciudad de Gaza, que incluye una prisión.

Israel envió más unidades blindadas y de infantería a la frontera con Gaza, mientras el gabinete israelí autorizó el llamado a por lo menos 6,500 reservistas del Ejército, lo que indicaría que busca ampliar la ofensiva con un ataque por tierra.

Según testigos, los aviones israelíes lanzaron tres bombas sobre el complejo de Seraya, en el centro de Gaza. La detonación rompió las ventanas cercanas, entre ellas varias de la oficina de The Associated Press. Funcionarios del Ministerio de Salud de Gaza dijeron que cuatro personas murieron y 25 fueron heridas en el ataque.

Residentes de Gaza dijeron que la Aviación israelí destruyó un camión de combustible en el sur, causando un incendio que afectó a una decena de viviendas cercanas.

Otro ataque aéreo destruyó un depósito donde se almacenaban medicinas para las farmacias locales.

Dirigentes de Hamas se escondieron antes del inicio de la ofensiva, desconectando sus teléfonos celulares para que sus ondas de radio no fueran captadas por los pilotos de los aviones atacantes. Hamas tiene unos 20 mil combatientes.

Entre tanto, los milicianos de Hamas y de otras organizaciones armadas palestinas mantuvieron el domingo su presión contra Israel, disparando decenas de cohetes y proyectiles de mortero contra comunidades fronterizas.

Dos cohetes llegaron cerca de Ashdod, la ciudad más grande del sur de Israel, situada a unos 38 kilómetros (23 millas) de Gaza. Es la mayor penetración de misiles palestinos en territorio israelí de que se tenga memoria.

El ataque a Ashdod confirmó los temores del Gobierno de Jerusalén de que los milicianos pueden hacer llegar sus cohetes a las principales ciudades israelíes. No se informó de heridos graves en los ataques con cohetes del domingo.

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