Quizás sólo Manny Ramírez podría cobrar una gran suma. (LA PRENSA/ARCHIVO/Stephen Dunn/aFP)

Quizás sólo Manny Ramírez podría cobrar una gran suma. (LA PRENSA/ARCHIVO/Stephen Dunn/aFP) En las mayores baja salarial

[doap_box title=»No se durmieron» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Hay que darles algo de crédito a los representantes de Francisco Rodríguez, porque aceptaron firmar por tres años y 37 millones de dólares en el momento indicado, en parte debido a la preocupación que el mercado para los cerradores estaba a punto de caerse para alguien que no actuara […]

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Hay que darles algo de crédito a los representantes de Francisco Rodríguez, porque aceptaron firmar por tres años y 37 millones de dólares en el momento indicado, en parte debido a la preocupación que el mercado para los cerradores estaba a punto de caerse para alguien que no actuara de inmediato.

Ahora, Brian Fuentes, un agente libre Tipo A, enfrenta dificultad para encontrar un equipo que le ofrezca lo que él pretende, este mercado está en dificultades, en especial porque el equipo que incorpore a este tipo de jugadores perderá selecciones en el sorteo.

Lo anterior hoy parece ser algo muy probable. Si los Rockies aún cuentan con la flexibilidad para gastar el dinero en Fuentes o en cualquier otro jugador es una cuestión completamente diferente, ya que es un momento en el que son muchos los equipos que no quieren desembolsar dinero. La apuesta más segura en este momento es que veremos muchas incorporaciones de este estilo: jugadores veteranos que aceptarán 1 millón de dólares o incluso menos con el fin de asegurarse un puesto.

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En las mayores baja salarial

Tomado de ESPN.com

El otro día, un gerente general hablaba sobre la incorporación del veterano segunda base Felipe López por parte de Arizona, por una suma de 3.5 millones de dólares. Cuando dije que había sido una incorporación por poca plata, el gerente general se rió.

“¿Poca plata?”, dijo de manera burlona. “¿Estás bromeando? Me encantaría contar con 3.5 millones de dólares para contratar a un jugador”.

En el beisbol, hoy los presupuestos bajan de semana a semana. Éste es un fiel reflejo de la crisis económica reinante. Lo que verás de ahora en adelante —una vez que se esfume el humo de las conferencias de prensa de Sabathia, Burnett y Teixeira— es una pronunciada caída en los salarios de los agentes libres. Una época en la que los veteranos sólidos tendrían suerte de recibir ofertas por un año y de 5 a 8 millones de dólares. Los gerentes generales están informando, en las sombras, que las nóminas de sueldos están siendo bloqueadas con montos fijos y sufriendo grandes recortes.

Un ejecutivo comentó sobre tres diferentes rondas de recortes, mientras que su equipo reúne información sobre cómo afectará la recesión económica a los sponsors del equipo y a los ingresos por la venta de entradas.

No es que MLB esté al borde de la quiebra, el deporte en sí está bien. Pero las franquicias —al igual que los consumidores estadounidenses de clase media— están guardando el dinero, esperando ver qué es lo que ocurrirá en los próximos meses y años.

Este cambio de estrategia parece haber afectado directamente a un gran número de agentes libres. Por ejemplo:

1) Cuando comenzó la temporada baja, el agente de Derek Lowe le pedía a los equipos cinco años y 90 millones de dólares, dicen ejecutivos del beisbol. Ahora, el monto ha bajado cerca de 25 por ciento y algunos gerentes generales especulan que si los Yanquis conservan a Andy Pettitte con un acuerdo por un año, el precio de Lowe bajará todavía más de manera inevitable —y significante—. Los Yanquis han sido pacientes al esperar para que Pettitte decida qué hacer, y como indicó un funcionario, una de las posibles razones por las que le permitieron tomarse el tiempo necesario es que mientras más esperaban, había más posibilidades de que Lowe fuese ofrecido al equipo por un precio mucho más aceptable que el que pedía al comienzo de la temporada baja.

2) Todos, salvo dos, de los agentes libres a los que le ofrecieron arbitraje salarial, lo rechazaron, con esperanzas de conseguir contratos por múltiples años en otro lado. Pero ahora todo parece indicar que los Jason Variteks y los Orlando Cabreras tendrán dificultades para lograr acuerdos que igualen lo que hubiesen conseguido con el arbitraje salarial. “Con lo que está ocurriendo a nivel mundial y la manera en la que han caído los precios, no hay manera que le ofrezca a Orlando Cabrera un contrato por dos años y una suma de dinero importante, no cuando tienes que ceder una selección del sorteo”, dijo un funcionario de un equipo. “No hay posibilidades de que eso ocurra”.

3) Dejemos a un lado, por un momento, el impacto que produjo la desagradable partida de Boston por parte de Manny Ramírez, en la manera en la que se lo percibe. El precio que pedía Ramírez, de US$20 a US$25 millones por año, está siendo recortado a la mitad por el resto de los jardineros del mercado. Al mismo momento en el que los precios de jugadores del calibre de Bobby Abreu, Pat Burrell y Jason Giambi y el del resto de los jardineros/bateadores designados caen, Ramírez parece ser el único que sigue en el mismo lugar. En otras palabras: en vez de pagar precios de 2007 al jugador que sigue en la cima en cuanto a valor monetario, la medida más moderada y práctica sería ir por los jugadores más baratos como Abreu, Burrell o Giambi. Por ejemplo: la relación costo-beneficio de los Angelinos al incorporar a Juan Rivera ahora deja al equipo fuera del mercado de Ramírez, informa Jerry Crasnick.

Dicho lo anterior, los esfuerzos de Ramírez para obligar su salida de Boston —su falta de integridad competitiva— parece haber producido un impacto negativo en sus posibilidades con otros equipos. En un momento en el que los equipos están pensando seriamente qué es lo que harán con el dinero con el fin de invertirlo con cuidado y de manera acertada, parece ocasionar una gran reticencia a invertir múltiples años en un jugador que tiene fama de no cumplir sus plazos. Sí, y cuando los Dodgers retomen las negociaciones con los representantes de Ramírez para hablar seriamente sobre el acuerdo por dos años, el equipo consideraría un ajuste a la oferta original por US$45 millones. Ese cambio representaría una versión más realista de la actual situación del mercado.

4) Los Mets necesitan un pitcher titular, pero su posición se parece cada vez más a la de Tampa Bay en el mercado de jardineros: el que tiene el control de la transacción es el comprador y no el vendedor, ya que los Mets son unos de los pocos equipos dispuestos a desembolsar un monto decente en un lugar en donde sobran jugadores pidiendo a gritos un sueldo alto. Si Lowe es demasiado caro, bueno, esperarán que caiga el precio de Oliver Pérez, y si no se pueden quedar con Lowe o con Pérez, bien, podrían ir detrás de Randy Wolf —quien tuvo un desempeño efectivo— después de ser cambiado a Houston. Con el precio que ellos impongan, se podrán quedar con un buen jugador.

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