- Claman por la memoria de sus muertos
A 19 años de la invasión estadounidense a Panamá para capturar a Manuel Antonio Noriega, muchos panameños recuerdan con dolor aquel 20 de diciembre de 1989 y reclaman a EE.UU. indemnizaciones y a las autoridades panameñas declarar la fecha “Día de Duelo Nacional”.
“Diecinueve años después todavía estamos en la lucha de que este día sea reconocido como Día de Duelo Nacional en vista de toda la afectación y dolor que nos causó la invasión”, dijo Trinidad Ayola, cuyo esposo murió en el ataque, a la AFP.
Ayola aún recuerda emocionada a su esposo, un subteniente de las Fuerzas de Defensa panameñas, muerto durante la invasión. “Los gobernantes miran más los intereses económicos que representa la amistad con EE.UU. que el dolor de su pueblo”, dijo.
“Algún día soñé, dentro de mi dolor, que este imperio algún día caería y yo creo que lo voy a ver caer”, concluyó Ayola.
Elías Núñez y Niskaris Domínguez perdieron a su padre.
Núñez, de 19 años, nunca lo pudo conocer. Se trata de “alguien querido que nadie me va a poder devolver”, dice a la AFP mientras contempla su tumba en un cementerio de la capital panameña.
“Apenas crucé la puerta del cementerio no aguanté y me tocó llorar”, cuenta.
“Es algo horrible”, dice Domínguez, cuyo padre trabajaba en la base de Río Hato, un aeropuerto utilizado por EE.UU. para el inicio de la invasión.
“Las que murieron fueron personas humanas, no perros”, afirma Domínguez, que pidió fijar el 20 de diciembre como “Día de Duelo Nacional” por las víctimas de la invasión.
“No tenemos necesidad de estar mendigando esto, es un derecho y un deber que nos corresponde a todos”, agrega.
Oficialmente se reconocen alrededor de 500 fallecidos por la invasión, aunque diversos colectivos y organizaciones hablan de cifras superiores a las 3,500 personas, muchas de ellas desaparecidas.