Desde la Cueva

Especial para LA PRENSA Del “Kaiser”: Silvio Alberto Castellanos Corea nació en el barrio La Gloria, ciudad de Cienfuegos, provincia de Las Villas, Cuba, el 17 de febrero de 1936. Bateaba y tiraba a la zurda. En 1951 debuta en la liga juvenil de Cienfuegos. Desde 1954 integra la organización de los Cuban Sugar Kings, […]

Especial para LA PRENSA

Del “Kaiser”: Silvio Alberto Castellanos Corea nació en el barrio La Gloria, ciudad de Cienfuegos, provincia de Las Villas, Cuba, el 17 de febrero de 1936. Bateaba y tiraba a la zurda.

En 1951 debuta en la liga juvenil de Cienfuegos. Desde 1954 integra la organización de los Cuban Sugar Kings, pero no juega profesional. Corito Varona lo firmó a los 17 ó 18 años. Joe Cambria lo firma para Washington y lo manda a Nicaragua en 1956. Otro que empezó su carrera en Nicaragua fue Luis Tiant.

En el invierno 56-57 Silvio está demasiado verde para la Liga Cubana. En 1957 vuelve a Nicaragua, y tiene una gran campaña, que le brinda el salto a Estados Unidos. Con el León gana el primer campeonato profesional en la historia de nuestro país (el de 1956 quedó desierto por el magnicidio de Somoza García).

Silvio comparte su único liderato en Nicaragua, pero nada menos que con Conrado Marrero, y es en victorias, con 12.

Con el Charlotte de la Sally League clase A gana uno sin perder en dos apariciones. Pero Silvio ya está establecido; de ahora en adelante en todos los inviernos lanzaría en Cuba, con el Habana, mayormente (al principio) como especialista zurdo. Entre 1958 y 1961 (tres temporadas) en 55 juegos gana seis, pierde dos y tiene efectividad de 4.26.

En verano, lanza en Estados Unidos, en 1958 en el Missoula clase C (9-8, 3.69); en 1959 empieza con el Fox Cities clase B, pero con marca de 0-5 y 4.38 vuelve al Missoula (3-4, 3.54). En 1960 pasa a México y tiene una temporada increíble; a pesar de abrir nada más que 25 juegos (y relevar en 26), ¡gana la triple corona! Comparte las victorias, 17, con Panchillo Ramírez… ¡y Tiant! Por supuesto, en un año de mucho bateo es líder en porcentaje de carreras limpias con 3.24, y en ponches con 122.

Posiblemente porque compartió el liderato de juegos ganados, a Silvio Castellanos no le reconocen en México esta triple corona.

Lanza cuatro años para el Águila de Veracruz, pero su brazo, que hoy en día hubiera conocido las Mayores como especialista zurdo, se va apagando. En total, en 133 partidos (76 aperturas) tiene marca de 41-38 y 4.06, con muchos ponches y bases por bolas (el viejo problema).

Silvio regresa a Nicaragua en 1963-1964, pero con el Bóer, hacia el final lleva 0-3 y 3.50 repartiéndose entre relevista y abridor nueve partidos. Vuelve otra vez al año siguiente, en la recta final, con el León (0-0 y 3.52 en cuatro relevos), participa en la serie final. En 1965-1966 con el León una vez más, Silvio afina la puntería pues en 74 innings abanica a 40 contra solamente 21 pases gratis. Eso resulta en marca de 4-2 y 2.80, la séptima mejor efectividad de la liga.

El último año de la primera etapa de la Liga Profesional en Nicaragua fue el último de Silvio también; siempre con el León en 18 juegos (tres aperturas) termina con 2-2 y 3.02.

Fácilmente se puede ver que Silvio es el lanzador extranjero que más se identifica con el León en esa fase de nuestra pelota. Pero faltaba.

Marcha a Honduras, y es el mánager de la hermana nación en el Mundial Amateur de 1972, fácilmente la más espectacular “World Cup”, a como se le llama ahora retroactivamente a estos eventos de la historia.

Los “catrachos” con Silvio al mando vencen a Canadá en el primer partido internacional realizado en el remodelado estadio de Granada (hoy “F. Alfredo Pellas-Flor de Caña-Roque Tadeo Zavala”) ya con luces. Trabajando en la pelota hondureña traba amistad con el doctor Oscar Larios, quien en los noventa lo invita a Nicaragua. El fin de esa amistad (“por un malentendido, yo nunca le haría ningún daño a la familia Larios a quien adoro”, diría Silvio) fue el dolor más grande de su vida.

Pero logró entrenar a algunos muchachos en el “Beisbol Especial” y fue clave de una de las más grandes victorias del beis nica, del León sobre la selección C de Cuba en la inauguración del nuevo estadio de Panamá Rodney Cline Carew, en 1999.

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