El secretario de la Conferencia Episcopal de Nicaragua y Obispo de la Diócesis de Chontales y Río San Juan, monseñor René Sándigo Jirón, considera que las próximas elecciones municipales en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) ya van “con los pies hinchados”, por los antecedentes de las elecciones municipales del 9 de noviembre pasado, en las que supuestamente hubo fraude.
“Es la hora y todavía queda un aire de duda, de desconfianza en el ambiente, ante la institución (CSE) que le corresponde arbitrar”, comentó el obispo Sándigo Jirón al referirse a los comicios que se realizarán el 18 de enero próximo.
Señaló que las denuncias del fraude han influido de forma negativa en la voluntad de las personas para volver a votar, por lo que sugirió a los habitantes de la RAAN evitar caer en el derrotismo.
“Hay que hacer el último esfuerzo y confiar, en medio de la desconfianza que se vive… Por lo menos hay que hacer el intento en salir a votar, esperando que por las experiencias vividas haya un escarmiento en la insatisfacción que dejaron estas elecciones y que se respete la voluntad de la ciudadanía”, dijo Sándigo.
Indicó que la ciudadanía está empezando a sentir las consecuencias de la manera tan extraña con que se manejaron las elecciones municipales.
“Creo que antes que sea demasiado tarde y llegue a un punto de retroceso, se podría recuperar haciendo un compromiso todos los sectores políticos, pues, por lo menos en esa parte de Nicaragua (Atlántico Norte) se haga una campaña pacífica y con resultados transparentes”, opinó.
El obispo sugirió a los políticos del Atlántico Norte actuar con responsabilidad, poniéndose “la mano en el corazón” y pensando en Nicaragua.
“Aunque nosotros sabemos que a algunos políticos no les gusta que la Iglesia católica les diga sus verdades, no nos van a detener en seguir cumpliendo este deber moral por la fidelidad que le debemos a Dios y al pueblo”, declaró Sándigo. “De modo que con el riesgo que implica ejercer este deber de vocación, en denunciar las injusticia, lo seguiremos haciendo”.
“El año 2009 se perfila muy tenebroso, sabemos que las crisis nacional e internacional nos están encaminando a un precipicio económico, social y político, que necesariamente debemos hacernos pensar hasta alcanzar una conversión personal e institucional, es decir, cambiar de actitud, pasando de un sentimiento egoísta, partidista, mezquino e interesado a un sentimiento sensible frente al bien común”, recalcó monseñor Sándigo.