El lanzador de mecánica violenta y celebración escandalosa, que pasó a la historia al establecer un nuevo récord de partidos salvados, se ha ido al otro extremo del país.
Eso ocurrió ayer, cuando los Mets de Nueva York firmaron a Francisco Rodríguez, el relevista venezolano que salvó 62 partidos para los Ángeles de Los Ángeles, por tres años y 37 millones de dólares.
Los Mets buscaban con desesperación un taponero luego que Billy Wagner se lastimara y se sometiera a la operación Tommy John, que lo alejará del juego en todo el 2009. Y entre los brazos disponibles para ese rol, Rodríguez era el mejor.
En realidad, ¿era el mejor? Las cifras indican que sí. Salvó 62 partidos en 69 oportunidades, con marca de 2-3 y 2.24 en promedio de efectividad, junto a 77 ponches en 68 entradas.
Hay además detalles que certifican la consistencia de Rodríguez. Por ejemplo, ha lanzado al menos en 64 juegos en las últimas cinco campañas y tiene 40 o más rescates en cuatro de esos cinco años, entre ellos los 62 que acumuló ahora, y que constituyen el récord.
Sin embargo, Ketih Law, analista de ESPN, advierte que Rodríguez viene de lanzar sólo un inning por salida con California y que hay un claro bajón en su velocidad y su frecuencia de ponches. Antes ponchaba al 33.1 por ciento de sus rivales. Ahora abanica al 26.7 y éste es el peor registro de su carrera.
Law subraya además que Rodríguez tiene un historial limpio de lesiones, pero nos recuerda que igual estaba B. J. Ryan antes de su firma con Toronto en 2005, pero insiste que el estar limitado a un inning por los Ángeles, quizá ocultó alguna dificultad en su brazo que el club de California manejó con mucha precisión este año.
Cada firma es un riesgo. Los Mets lo saben. Lo vivieron con Pedro Martínez y con Billy Wagner, pero eso no les bajó el entusiasmo en Rodríguez, quien está listo para realizar sus muecas en Queens, pero también para salvar los partidos.